Iglesias y cigüeñas, por Alfonso V. Carrascosa, científico del CSIC
La cigüeña blanca no es una especie en peligro de extinción. Ni siquiera está amenazada su supervivencia. Su actual estatus de especie protegida evita que se la dé caza o que se la hostigue en época de cría, y proviene de la situación que atravesó hace ya bastantes años, en la década de los ochenta del siglo pasado, pero desde entonces acá su población en España no ha parado de crecer, debido además de la protección a que cada año son más las parejas que hibernan en nuestro suelo, donde encuentran comida abundante y una climatología favorable. Podemos estar en una población en torno a las cuarenta mil parejas. De ahí que en un reciente programa de TVE se las haya llegado a calificar de “plaga”, al lado de ratas, cotorras, palomas, etc.
