Skip to content Skip to sidebar Skip to footer
Giacomo Perego, codirector de La Biblia. Escrutad las Escrituras

Giacomo Perego: «Cuanto más se valore la Biblia en un contexto de oración, más será fuente de luz y gracia»

El reconocido biblista es uno de los directores de La Biblia. Escrutad las Escrituras, cuya edición en español se presenta este 24 de septiembre en Madrid 

Giacomo Perego, reconocido biblista, formado en el Pontificio Instituto Bíblico y en la Escuela Bíblica y Arqueológica Francesa de Jerusalén, conoce todos los entresijos de La Biblia. Escrutad las Escrituras. No en vano estuvo implicado desde la génesis del proyecto, que va más allá de una mera propuesta editorial o de estudio, sino que quiere ser vehículo para la meditación personal y comunitaria, para profundizar en la Palabra con la Palabra. Cinco años después del lanzamiento de la edición italiana y tras 12 meses de la versión árabe, llega ahora a España gracias a la colaboración entre Ediciones San Pablo y la Biblioteca de Autores Cristianos. Se presentará el próximo 24 de septiembre en la Universidad Francisco de Vitoria con la presencia, entre otros, de nuestro entrevistado.

—¿Cómo nace la idea de editar La Biblia. Escrutad las Escrituras?
—La idea surge de algunos biblistas del Camino Neocatecumenal, que luego presentaron el proyecto a Edizioni San Paolo a través de la mediación de un colaborador nuestro que se encarga de la distribución de los libros en el área de Roma. El director editorial me encargó el asunto, pidiéndome que verificara y sopesara todos los aspectos de la propuesta. El primer encuentro oficial fue con el padre Ezechiele Pasotti, presbítero del Camino y, junto a él, se identificó un posible equipo de trabajo con el que se definieron las características de la edición en todos sus aspectos: introducciones, notas, pasajes paralelos, apéndices…. La idea era muy buena y prometedora, y nos pusimos a trabajar de inmediato. Un trabajo hecho en sinergia y comunión que, sin duda, quedará en mi corazón como una de las experiencias más hermosas de compartir la Palabra de Dios.

—¿Qué necesidades habían detectado para afrontar un proyecto de estas dimensiones?
—Diría que ha habido dos atenciones constantes: la atención al pueblo de Dios, con el deseo de asegurar una Biblia que devolviera, al menos en parte, la profundidad de la rica tradición que está en la base de nuestra fe: tradición hebrea, patrística y litúrgica; y la atención a la Palabra con el deseo de cuidar una edición que permitiera profundizar en la Palabra con la Palabra, según el antiguo camino de la scrutatio, adoptado por el mismo Jesús en varias ocasiones durante su ministerio. Un ejemplo significativo es la scrutatio que le permitió sanar y devolver horizontes de vida a los discípulos de Emaús (Cf. Lc 24,27).

¿Qué aporta esta edición en un mercado con muchos y excelentes productos? ¿Cuál es su valor añadido? ¿Qué la hace única y original?
—El valor añadido de esta edición son precisamente los aspectos que la caracterizan: las introducciones, donde cada libro bíblico se profundiza no solo en los aspectos históricos, literarios o teológicos, sino también en el diálogo que entabla con los demás textos bíblicos; las notas, entre las que se cuentan unos 350 temas clave presentes en la Sagrada Escritura —juntos forman una especie de pequeño diccionario de temas bíblicos—; los pasajes paralelos y afines —en un número verdaderamente superlativo y único—, gracias a los cuales los versículos individuales adquieren matices inéditos, enriqueciendo la comprensión de los textos. Además, hay una estupenda introducción general que ayuda a comprender y a situar en la historia y en la tradición el arte de la scrutatio, un pequeño atlas y algunos índices que favorecen la usabilidad de la edición. No se configura principalmente como una edición de estudio —a pesar de su generoso número de páginas—, sino que está pensada para la meditación personal y comunitaria. No se quiere ofrecer a los lectores solo conceptos, sino más bien una experiencia que los sitúe en la historia de la salvación.

—En su elaboración ha trabajado un amplio grupo internacional. ¿Cómo se ha desarrollado el proceso y cuánto ha durado?
—Digamos que una triangulación entre Milán, Jerusalén y Roma estuvo activa durante más de un cuatrienio, de 2016 a 2020… Los tiempos fueron contenidos porque para la editio princeps (en lengua italiana) no partíamos de cero: la traducción del texto bíblico ya estaba disponible en la traducción de la CEI de 2008; la experiencia de un trabajo serio estaba asegurada por la larga tradición en el campo de Edizioni San Paolo; las notas y los recorridos de la scrutatio estaban garantizados por la experiencia viva y constante de los amigos del Camino; el contenido de las introducciones y de las otras notas tenía la autoridad de biblistas comprometidos, no solo en la enseñanza sino también en la pastoral directa. También las fases de la elaboración avanzaron de manera expedita gracias a las diversas personas involucradas: las revisiones y el cuidado de las maquetas fueron seguidos por un equipo extraordinario de colaboradores y de seminaristas Redemptoris Mater y paulinos… y luego estaban los que rezaban, acompañaban, invocaban —un aspecto que nunca debe descuidarse en empresas de este tipo—. La promoción misma fue cuidada hasta el más mínimo detalle, con la preparación de un sitio web específico para dar a conocer las características de esta Biblia, escuchar el testimonio de quienes trabajaron en ella y la opinión de figuras de autoridad en el mundo editorial: www.unicalmondo.com. Artículos en semanarios y mensuales, reseñas en periódicos, programas de radio y breves clips de televisión completaron el conjunto.

—¿Cómo es este proceso en el caso de las ediciones en otros idiomas: en el caso árabe o español? ¿Se publicará en más lenguas?
—Cada traducción requiere no solo el paso de un idioma a otro, sino también algunas adaptaciones ligadas al contexto en el que se edita la Biblia. El mundo árabe, por ejemplo, ha requerido, junto al trabajo de traducción, la integración de elementos y matices necesarios para los destinatarios. En general, en las traducciones se valora la versión litúrgica de los textos bíblicos, mientras que todo lo demás se traduce de la editio princeps. Tanto esta última como las traducciones gozan del apoyo económico de la Sobicain (Sociedad Bíblica Católica Internacional), una realidad fundada por el beato Santiago Alberione en 1924 con el objetivo de asegurar la difusión de la Palabra de Dios. Tiene su sede operativa en Madrid y se dedica con entusiasmo a programas de formación, difusión y edición de la Biblia. La Biblia. Escrutad las Escrituras es, sin duda alguna, un proyecto de carácter internacional y global: actualmente se han editado cuatro versiones —italiano, portugués, árabe y español—, pero otras están a punto de salir —francés, polaco, inglés y alemán—, otras más en fase de elaboración —hindi, konkani, tamil, coreano, danés, finlandés y sueco—, y dos en fase de proyecto.

—Han pasado casi cinco años desde la publicación en Italia. ¿Qué balance hace del proyecto? 
—En Italia, la edición salió poco antes de la pandemia. Se preveía agotar la primera edición, de 60.000 copias, en tres años. Los confinamientos causados por la COVID lo ralentizaron un poco: se necesitaron cuatro años en lugar de tres, pero la primera edición se agotó y ya se ha impreso la segunda. De manera similar, la edición árabe salió en medio de los dolorosos conflictos que marcan a las comunidades cristianas de lengua árabe y que, a veces, dificultan la entrega de las copias, pero todo avanza con frutos. Como le gustaba decir a Pablo, «la Palabra no está encadenada». La edición se impone por sí misma: quien empieza a valorarla en la oración, en los grupos bíblicos, en la catequesis, ya no la deja. Por esta razón, se busca no solo favorecer su difusión, sino también iniciar a quien la adquiere en el método de la scrutatio, subrayando su preciosidad y la larga tradición que la respalda. En el ámbito académico se aprecian sobre todo las introducciones generales, de ahí la adopción de la Biblia tanto por parte de institutos teológicos como por parte de entidades de formación de profesores de Religión y de agentes de pastoral.

—En España se ha utilizado la fórmula de la coedición entre la BAC y San Pablo. ¿Qué puede aportar este trabajo conjunto?
—Todo trabajo que se realiza en comunión y con sinergias que van más allá de los objetivos comerciales no puede sino dar frutos positivos. La edición gana en autoridad, en fuerza, en número de destinatarios… además de honrar el modo en que fue concebida y realizada la obra: en el trabajo conjunto entre el Camino Neocatecumenal y el Grupo San Pablo.

—Próximamente, muchos abrirán por primera vez esta Biblia en español. La leerán y la escrutarán. ¿Cómo espera que pueda ayudarles en su vida de fe?
—Cuando se trabaja en una obra de este tipo, que implica una gran responsabilidad ante Dios y ante los lectores, siempre hay que dejar que el punto final lo ponga el Espíritu Santo. Creo que esta pregunta tiene que ver con él y sería un acto de soberbia prever hoy la riqueza de bien que el Espíritu puede otorgar y derramar a través de la Palabra creadora de Dios… Una cosa es cierta: cuanto más se valore la Biblia en un contexto de oración y de diálogo comunitario, más será fuente de luz y de gracia. De hecho, es el mismo Evangelio el que nos lo recuerda: «Donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos» (Mt 18,20).

—El título de la Biblia habla de escrutar. ¿Quiere este proyecto promover un mayor conocimiento de la Palabra?
—Sí… pero eso sería muy poco. Nuestro deseo ha sido favorecer no solo el conocimiento, sino sobre todo la experiencia. No solo la profundización, sino sobre todo el encuentro con el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo y con la historia de la salvación en la que estamos involucrados. Como nos recuerda el autor de la Carta a los Hebreos: «La palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; penetra hasta la división del alma y del espíritu, de las coyunturas y de las médulas, y discierne los sentimientos y los pensamientos del corazón. No hay criatura que pueda esconderse ante Dios, sino que todo está desnudo y descubierto a los ojos de aquel a quien hemos de rendir cuentas» (Heb 4, 12s). 

This Pop-up Is Included in the Theme
Best Choice for Creatives
Purchase Now