Skip to content Skip to sidebar Skip to footer

El impacto positivo de creer en Dios, según el obispo de Bilbao

Joseba Segura participa en una nueva edición del Fórum Europa, organizado por Nueva Economía Fórum

El desempeño del obispo de Bilbao, Joseba Segura, este viernes durante el Fórum Europa, organizado por Nueva Economía Fórum, sorprendió hasta el conductor del acto por su manejo de los datos. Al arrancar su intervención sobre los 75 años de la diócesis de Bilbao, comenzó hablando del presupuesto de la diócesis —134 millones—, del que solo una pequeña parte se dedica a la economía de las parroquias, que la mayor parte está dedicada a la educación —colegios, escuelas profesionales, formación profesional…— pero también a la actividad social y caritativa.

Repasó también el patrimonio inmobiliario que sostiene y los recursos humanos que tiene a su cargo y servicio. 188 sacerdotes, nueve diáconos permanentes, 43 laicos contratados y más de 5.000 laicos implicados en distintas tareas de forma voluntaria. «Es difícil medir el impacto», añadió. Una realidad que vive en un mundo que se dice secularizado, aunque él opina que esta situación no quiere decir que desaparezca la creencia o la fe.

En cualquier caso, defendió el valor social de la fe: «La fe no es una serie de creencias que no tiene ningún impacto. La religión es una visión integral de la existencia, conforma la vida de las personas, da propósito y esperanza, motiva entregas…». Y genera, además, un sentimiento de gratitud en un momento en el que la sociedad vive exigiendo.

Algunas de las cuestiones en las que impacta la fe son perfectamente demostrables, como señaló el obispo. Por ejemplo, dijo que «la gente creyente tiene niveles de voluntariado o de donación más grandes». También una mayor aceptación de las personas migrantes.

Pero es que el impacto en la salud pública es positiva, pues los creyentes tienen menos problemas con el abuso de sustancias y adicciones. «Tienen más hijos y niveles más bajos de depresión», explicó.

La Iglesia católica es global

Ante la situación de decrecimiento que vive la Iglesia católica, Segura tiró de datos para señalar que el cristianismo sigue creciendo en el mundo y que vive un florecimiento, especialmente en África.

En Europa le tocará ser, añadió, «una comunidad pequeña que, desde su identidad, pueda hacer un aporte crítico al conjunto social». Y ser, en estos momentos, «una fuerza de paz».

Aunque el problema de Europa va más allá, pues, en su opinión, hoy aporta muy poco. De hecho, señaló varios problemas: «Europa se hace vieja. La ideología del bienestar afecta a la natalidad. Hay estancamiento económico y una incapacidad para competir en la carrera tecnológica», subraya. A todo esto añadió «la guerra perdida de Ucrania».

This Pop-up Is Included in the Theme
Best Choice for Creatives
Purchase Now