Se espera que a lo largo del presente año 2025 comience a desarrollar plenamente tanto su naturaleza como los fines para los que ha sido creado
El Consejo General de la Iglesia en la Educación acaba de iniciar formalmente su andadura, marcando un paso significativo para fortalecer la presencia y el compromiso de la institución en el ámbito académico. Su constitución, aprobada en la última Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española, da continuidad al camino emprendido en el congreso La Iglesia en la Educación. Presencia y Compromiso, celebrado en febrero de 2024.
Así, el pasado martes, 20 de mayo, tuvo lugar en Madrid la sesión constitutiva del Pleno del Consejo General de la Iglesia en la Educación. La reunión contó con la asistencia de la práctica totalidad de sus 60 miembros, quienes representan los diversos ámbitos en los que la institución está presente, dentro del mundo de la educación. La sesión fue presidida por monseñor Alfonso Carrasco Rouco, presidente de la Comisión Episcopal para la Educación y la Cultura. Durante esta primera sesión de trabajo, se presentó la regulación del Consejo y los consejeros comenzaron a identificar los desafíos actuales que deberán abordar los proyectos educativos de la Iglesia en sus respectivos ámbitos.
Al día siguiente, el miércoles 21 de mayo, se celebró la sesión constitutiva del Seminario Permanente de este Consejo, que será el encargado de organizar los trabajos y hacer el seguimiento de los objetivos fijados. El enfoque inicial de su trabajo se centró en priorizar los desafíos sobre los que el Consejo deberá trabajar, realizando un diagnóstico riguroso del momento presente y formulando posibles respuestas desde la misión educativa de la Iglesia.
Este Consejo, que actualmente está dando sus primeros pasos y se considera ad experimentum, surge como fruto del Congreso de febrero de 2024 y es expresión de la urgencia sentida de cuidar la presencia y el compromiso de la Iglesia en el contexto actual de la educación. Se concibe como un espacio para profundizar en la misión educativa de la institución en todas sus manifestaciones, fomentando el aprendizaje mutuo y el enriquecimiento a través del camino compartido para mejorar el servicio a la sociedad.
El Consejo General de la Iglesia en la Educación es, de esta forma, una manifestación de la responsabilidad que los obispos españoles asumen con la educación católica en nuestro país. Sus fundamentos se encuentran en la luz y el espíritu de la Declaración del Concilio Ecuménico Vaticano II, Gravissimum educationis, en las normas del Código de Derecho Canónico (especialmente los cánones 793-821), y según las indicaciones de la instrucción La identidad de la escuela católica para una cultura del diálogo de 2022, de la Congregación para la Educación Católica.
La finalidad principal del Consejo es dotar a la Comisión Episcopal para la Educación y Cultura de un instrumento que facilite la relación, coordinación, participación y reflexión entre las entidades e instancias eclesiales implicadas en la educación católica. Con esta iniciativa, la Comisión Episcopal ofrece un ámbito de participación, diálogo y trabajo en común, buscando implicar a asociaciones, federaciones y entidades de los numerosos actores que contribuyen a la misión educativa de la comunidad cristiana. El objetivo último es apoyar el camino de la educación católica y promover una coordinación orgánica que permita mejorar la acción educativa de la Iglesia en la sociedad y su articulación en la pastoral.
Se espera que a lo largo de este año 2025 el Consejo General comience a desarrollar plenamente tanto su naturaleza como los fines para los que ha sido creado.








