“Yo os bautizo con agua; pero viene el que es más fuerte que yo, a quien no merezco desatarle la correa de sus sandalias” (Lc 3,16)
- El bautismo de Juan era la invitación y el signo de la conversión. ¿Nos preguntamos alguna vez por el significado del bautismo cristiano?
- El bautismo “con agua” evoca un baño de limpieza. ¿De qué ha de limpiarnos el agua del bautismo?
- Juan el Bautista anuncia la venida de uno más fuerte que él. ¿En qué se manifiesta la fuerza de ese que viene detrás de Juan?
- Se supone que el que viene es Jesús. ¿Percibimos en él la fuerza de lo divino y la debilidad de todo lo humano?
- ¿Por qué manifiesta Juan que se considera indigno de desatar la correa de las sandalias de Jesús?
- ¿Cómo justificar nuestra soberbia y altanería ante la actitud de Juan Bautista que se presenta como un esclavo?
- ¿Y yo he pedido alguna vez al Señor que me permita anunciar su venida al mundo y servirlo siempre con humildad?







