El arzobispo de Toledo y Primado de España, monseñor Francisco Cerro Chaves, fue el encargado de bendecir e inaugurar solemnemente el recinto sagrado, durante un emotivo acto celebrado el 5 de abril
La Virgen de Guadalupe, patrona de Extremadura, tiene un nuevo y privilegiado enclave dedicado a su devoción: el Campo de los Pastores de Belén, un lugar de profunda significación espiritual en Tierra Santa. El arzobispo de Toledo y Primado de España, monseñor Francisco Cerro Chaves, fue el encargado de bendecir e inaugurar solemnemente la capilla, durante un emotivo acto celebrado el pasado sábado, 5 de abril.
La ceremonia contó, además, con la destacada presencia del Custodio de Tierra Santa, fray Francesco Patton; la comunidad de frailes franciscanos de Belén y Beit Sahur; el cónsul español en Jerusalén, Javier Gutiérrez; el delegado diocesano de Turismo y Peregrinaciones de la Archidiócesis de Toledo, Pedro Mancheño; y numerosos peregrinos españoles que se encontraban visitando los santos lugares durante la jornada.
Monseñor Cerro Chaves expresó su «alegría inmensa de estar en Tierra Santa», e hizo suyas las palabras del papa Francisco sobre la importancia de la paz para el mundo. En su homilía, el arzobispo invitó a los presentes a orar por el futuro de la región y a vivir la ceremonia como «peregrinos de esperanza». El arzobispo también manifestó su agradecimiento a todas las personas e instituciones que colaboraron en la construcción de este lugar «de oración y de misericordia», destacando que «los ojos de la Virgen María, como los ojos de Jesús, son ojos de misericordia».
El prelado señaló, asimismo, que este nuevo espacio servirá para recordar que somos peregrinos, «caminantes como los pastores, al encuentro de un Dios que te dice paz en la tierra a los hombres que ama el Señor». En una carta dominical previa, había expresado su deseo de que la capilla fuera un lugar propicio para pedir por la paz, evocando el mensaje de los ángeles en la Nochebuena, y resaltó la importancia de la oración conjunta con la Iglesia de Tierra Santa y la Custodia Franciscana por la paz y el bien.
La construcción de esta capilla, ubicada al aire libre y con capacidad para cien personas, es fruto del jubileo guadalupense celebrado entre 2020 y 2022. La iniciativa surgió de las peregrinaciones del propio don Francisco Cerro a Tierra Santa, donde sintió la conexión especial entre el Campo de los Pastores y la Virgen de Guadalupe, recordando que fue un pastor extremeño, Gil Cordero, quien descubrió la imagen centenaria de «la Morenita de las Villuercas». Cabe recordar que la primera piedra de la capilla fue bendecida en octubre de 2022.
El templo está presidido por un mural cerámico de Nuestra Señora de Guadalupe elaborado en Talavera de la Reina y Puente del Arzobispo. El retablo muestra en su parte central a la Virgen apareciéndose al pastor Gil Cordero, en lo que supone un homenaje a los pastores de ayer, de hoy y de siempre. También se incluyen los escudos episcopales del arzobispo de Toledo y de los obispos de las tres diócesis extremeñas, el Real Monasterio de Guadalupe, peregrinos venerando a la Reina de la Hispanidad y la comunidad franciscana que acoge a Santa María de Guadalupe en Tierra Santa.
Además de la capilla principal, monseñor Cerro Chaves también bendijo los iconos y los dos cuadros laterales de la capilla de la Inmaculada Concepción, así como el Sagrario de la capilla árabe, todas ellas sufragadas íntegramente por donantes españoles.
Con esta inauguración, la devoción a la Virgen de Guadalupe se hace presente de manera significativa en Tierra Santa, fortaleciendo los lazos espirituales entre España y los lugares santos del cristianismo. Don Francisco invitó a los peregrinos que visiten este lugar a ser como los pastores de Belén, anunciando la buena noticia del Evangelio. La construcción de la capilla contó con la colaboración de la archidiócesis de Toledo, las diócesis extremeñas de Mérida-Badajoz, Coria-Cáceres y Plasencia, así como otras instituciones y numerosos fieles españoles.








