La nueva imagen mariana, obra del escultor José Antonio Navarro Arteaga, fue bendecida en el Monte de las Apariciones durante la reciente peregrinación de la cofradía a Bosnia.
La Hermandad de las Lágrimas de Guadix ha incorporado a su patrimonio devocional una nueva talla mariana: la Reina de la Paz, inspirada en las apariciones de Medjugorje y esculpida por el imaginero sevillano José Antonio Navarro Arteaga. La imagen, de dos metros de altura, será venerada a partir del próximo 25 de agosto en la iglesia de Santa María de las Lágrimas, sede de la corporación accitana.
El hermano mayor, José Raya, explicó la trascendencia de este proyecto que vincula a Guadix con Bosnia-Herzegovina: “La ciudad bosnia de Medjugorje estará siempre presente en el sur de Europa, en la diócesis de Guadix”.
Durante la reciente peregrinación de la cofradía, la talla fue bendecida en el Monte de las Apariciones, en uno de los momentos más emotivos del viaje. Raya relató: “Lo que podía haberse convertido en una odisea —subir con una escultura tan pesada por un camino pedregoso— se transformó en uno de los momentos más emotivos de la peregrinación. Los fieles de todas las partes del mundo se unieron, como verdaderos costaleros, para llevar a la Virgen a lo alto del monte. Y allí, en medio de lágrimas y sonrisas, brotó la oración espontánea: cientos de personas entonaban la Salve en distintos idiomas, como un anticipo de la universalidad de la Iglesia”.
La acogida fue inmediata. “Una vez bendecida, se desató una auténtica lluvia de oraciones, peticiones y gestos de veneración, hasta el punto de que resultaba casi imposible retirar la imagen del monte. La Virgen había tocado los corazones con fuerza”, señaló Raya. El Visitador Apostólico para Medjugorje, monseñor Aldo Cavalli, también quiso acercarse para impartir su bendición, mientras que la radio católica Mir Medjugorje entrevistó a la hermandad sobre la iniciativa.
El vínculo espiritual se reforzó con la celebración de una misa de acción de gracias en la parroquia de Tihaljina, templo muy ligado a la devoción mariana. Allí estuvo presente el cónsul de España en Bosnia, Pierino Mostar, quien, según Raya, “acogió con entusiasmo el proyecto y prometió devolver la visita a Guadix”.
La experiencia ha despertado el interés de peregrinos de distintos países, que ya han manifestado su deseo de visitar Guadix para encontrarse con la nueva Virgen. “En medio de esta vivencia, también se manifestaba el compromiso de peregrinos de todo el mundo de viajar un día hasta Guadix para encontrarse con la Gospa del sur de Europa. Una promesa que llena de esperanza y confirma la dimensión universal de este proyecto”, añadió el hermano mayor.
La Reina de la Paz llega con un mensaje concreto, el de las llamadas “cinco piedras espirituales”: oración con el corazón —especialmente el Rosario—, celebración de la Eucaristía, confesión frecuente, lectura de la Sagrada Escritura y ayuno. “Hoy, desde distintos rincones de España y de fuera de nuestras fronteras, muchos ya esperan con ilusión la llegada de la Reina de la Paz (…). Así, Guadix guarda en su seno un verdadero trocito de Medjugorje, para siempre”, concluyó Raya.






