Según el acuerdo, también es definitivo que tampoco se tocarán «los elementos religiosos situados fuera de la misma»
«Lo único definitivamente acordado ha sido la permanencia de la comunidad benedictina y la no desacralización de la Basílica, así como el respeto a todos los elementos religiosos situados fuera de la misma». Con esta afirmación, la archidiócesis de Madrid ha salido al paso de las informaciones publicadas en distintos medios sobre la resignificación del Valle de los Caídos.
En una nota publicada a última hora de este miércoles, la sede episcopal madrileña recuerda que cualquier aspecto de la resignificación es «competencia exclusiva de la Santa Sede y el Gobierno, que son las partes que han llevado a cabo las negociaciones».
Eso sí, reconoce que existe una comisión eclesial, en la que el arzobispo de Madrid, el cardenal José Cobo, es el interlocutor designado. También se pone de manifiesto, ante posibles intervenciones dentro del templo, que estas se «estudiarán respetando los criterios litúrgicos y el fin para el que ha sido erigida la basílica, garantizando un acceso independiente». Todas estas cuestiones, añade, se han abordado a través de cartas y notas de trabajo.
Y concluye: «De la misma manera, reitera que —más allá de la actividad pastoral—, su papel es de acompañamiento, pero sin tener jurisdicción sobre la Basílica ni sobre la comunidad religiosa que allí reside».








