“El que es fiel en lo poco, también en lo mucho es fiel; el que es injusto en lo poco, también en lo mucho es injusto” (Lc 16,10)
- La fidelidad es una virtud que no es suficientemente estimada en este momento. ¿A qué puede deberse ese descrédito?
- ¿Podemos recordar algunas situaciones en las que la infidelidad a una causa o a una profesión se haya convertido en escándalo?
- ¿Pero por qué no resulta llamativa y preocupante la frecuente infidelidad a los valores morales y a la ética profesional?
- Sin embargo, ¿podemos recordar a personas o instituciones que se han mostrado fieles a su conciencia y a la justicia, aun teniendo que sufrir las consecuencias?
- ¿Cómo pueden las instituciones cristianas mantenerse fieles al carisma inicial, aun teniendo en cuenta los nuevos signos de los tiempos?
- ¿Estamos siendo suficientemente firmes y coherentes para transmitir el ideal de la fidelidad y la justicia a las nuevas generaciones?
- ¿Cuando me siento tentado de “arrojar la toalla”, dedico el tiempo necesario a la reflexión y a la oración para mantenerme fiel a mi vocación?







