“Estad alegres porque vuestros nombres están inscritos en el cielo” (Lc 10,20)
- Se dice a veces que en este tiempo es casi imposible vivir en la alegría. ¿Se puede considerar verdadera esa percepción?
- Suponiendo que esa afirmación no sea tan verdadera, ¿en qué suele fundamentarse hoy la alegría?
- Los discípulos de Jesús se alegraban al ver que su mensaje era escuchado por las gentes. ¿Se vive también hoy esa experiencia?
- ¿Qué significa esa afirmación de Jesús, según la cual los nombres de sus discípulos están escritos en el cielo?
- ¿Y las personas que no siguen a Jesucristo o no aceptan su mensaje no tendrán sus nombres inscritos en el cielo?
- ¿Con esa afirmación de Jesús se invalidan las razones en las que puede fundamentarse la alegría humana?
- ¿Y yo estoy convencido de que la vivencia y la difusión del evangelio me aseguran la verdadera razón de la alegría?







