Tras el rezo del ángelus de este domingo, el Papa ha clamado por las vidas y familias destrozadas: «Que callen las armas»
El papa León XIV ha renovado este domingo su grito contra la guerra. Y, en esta ocasión, lo ha hecho centrándose en la que asola Ucrania, de la que este martes se cumplen ya cuatro años. «Mi corazón sigue la dramática situación que tenemos ante nuestros ojos. ¡Cuántas víctimas, cuántas vidas y familias destrozadas, cuánta destrucción, cuánto sufrimiento indecible!», ha afirmado tras el rezo del ángelus en la plaza de San Pedro.
«En verdad, toda guerra es una herida infligida a la familia humana: deja tras de sí muerte, devastación y un rastro de dolor que marca a generaciones», ha agregado el Pontífice.
Por ello, ha afirmado con fuerza que «la paz no puede posponerse», que «es una necesidad urgente, que debe encontrar espacio en los corazones y traducirse en decisiones responsables». «Por eso renuevo con fuerza mi llamamiento: que callen las armas, que cesen los bombardeos, que se llegue sin demora a un alto el fuego y que se refuerce el diálogo para abrir el camino a la paz», ha añadido.
Finalmente, León XIV ha invitado a todos a unirse en oración por «el martirizado pueblo ucraniano y por todos los que sufren a causa de esta guerra y de todos los conflictos del mundo, para que brille en nuestros días el tan esperado don de la paz».








