En el Día Internacional de la Mujer, el Papa se solidariza con las mujeres que siguen siendo discriminadas y sufren diversas formas de violencia
El papa León XIV sigue preocupado por la situación en Oriente Medio, con las escalada bélica iniciada en Oriente Medio con la intervención de EE. UU. e Israel en Irán. Este domingo, 8 de marzo, tras el rezo del ángelus, ha manifestado el temor de que el conflicto se amplíe y que otros países de la región, entre ellos el Líbano —que visitó recientemente—, «puedan volver a caer en la inestabilidad».
«Elevamos nuestro humilde ruego al Señor para que cese el estruendo de las bombas, callen las armas y se abra un espacio de diálogo en el que se puedan escuchar las voces de los pueblos», ha afirmado.
Así, ha pedido a la Virgen María que interceda «por cuantos sufren a causa de la guerra y acompañe los corazones a través de senderos de reconciliación y de esperanza».
Además, con motivo del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, el Pontífice ha renovado el compromiso —que para los cristianos se basa en el Evangelio— de «reconocer la igual dignidad del hombre y de la mujer».
«Lamentablemente, muchas mujeres, desde la infancia, siguen siendo discriminadas y sufren diversas formas de violencia. A ellas, de modo especial, van mi solidaridad y mi oración», ha concluido.
La samaritana
Antes del rezo mariano, León XIV se ha centrado en la figura de la samaritana, central en el Evangelio de este domingo, y en cómo Jesús se acerca a ella.
«¡Cuántas personas buscan en la Iglesia esa misma delicadeza, esa disponibilidad! Y qué hermoso es cuando perdemos la noción del tiempo para prestar atención a quien encontramos, tal como es. Jesús incluso olvidaba comer, porque lo alimentaba la voluntad de Dios de llegar al corazón de todos», ha añadido.
También ha puesto en valor cómo la samaritana, tras reconocer a Jesús, transmite la buena noticia a los demás: «La samaritana se convierte en la primera de muchas evangelizadoras. Desde su aldea de despreciados y marginados, muchos, gracias a su testimonio, salen al encuentro de Jesús, y también en ellos la fe brota como agua pura».








