Frente al clamor de la «España vaciada», harán repicar todas las campanas de sus provincias eclesiásticas el próximo 31 de marzo, y piden tener presente esta triste realidad en la oración de todos los fieles durante las misas de este fin de semana
Si ayer los obispos de Mérida-Badajoz, Plasencia y Coria-Cáceres lanzaban un S.O.S ante el avance de la despoblación en sus provincias eclesiásticas, hoy se han sumado a su llamamiento desesperado las diócesis de Aragón, cuyos obispos han mostrado su preocupación por el avance de lo que se conoce como «España vaciada», así como por el envejecimiento y pérdida de servicios que afecta a gran parte del territorio, y han urgido a una acción política decidida para revertir esta tendencia.
Aunque tanto unos como otros reconocen que la Iglesia no posee soluciones técnicas para afrontar el problema, los obispos, conscientes de que a todos les une mismo amor por su tierra, han exigido una acción política decidida y coordinada en todos los niveles –local, autonómico, nacional y europeo– de cara a poner coto a esta emergencia territorial y social. Sin olvidarse de la importancia de que las autoridades unan fuerza con el resto de la sociedad.
Pretenden, de esta forma, preservar y promover los valores que el mundo rural, al que afecta especialmente el fenómeno de la despoblación: «Un estilo de vida menos estresante que en la ciudad, la práctica de la solidaridad y del cuidado mutuo entre los vecinos, el contacto con la naturaleza, el aprecio de lo pequeño, lo gratuito y lo auténtico frente a la dictadura de los números, la productividad y la apariencia; y, en definitiva, una vida más humanizada y saludable, que favorece, sin duda, el desarrollo de la espiritualidad y de la religiosidad», según se desprende de la carta conjunta enviada con motivo de la fiesta de san Isidro labrador el año pasado.
Por último, y como gesto concreto de sensibilización y solidaridad con las reivindicaciones ciudadanas, los obispos de Aragón han pedido a sus parroquias que hagan sonar las campanas de los templos el próximo lunes 31 de marzo, a las 13:00 horas, sumándose así a la iniciativa promovida desde las provincias eclesiásticas de Extremadura. Del mismo modo, invitan a tener presente la triste realidad de la despoblación en la oración de todos los fieles durante las misas de este fin de semana.








