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Luis Antonio Tagle, un líder en el tercer país con más católicos del mundo

Luis Antonio Tagle nació en Manila el 21 de junio de 1957, aunque su familia vive en Imus, provincia de Cavite, en el territorio parroquial de la catedral de Nuestra Señora del Pilar. «Chito», como lo llaman especialmente los jóvenes, fue bautizado allí.

Recibió la educación primaria y secundaria en Parañaque, en la Saint Andrew’s School, escuela administrada en ese momento por los misioneros de Scheut. Después de graduarse, ingresó en el Seminario San José de la Compañía de Jesús, para prepararse para ser sacerdote. Posteriormente estudió Filosofía en la Ateneo de Manila University y Teología en la Loyola School of Theology.

Fue ordenado sacerdote el 27 de febrero de 1982 por el obispo de Imus, Felix Pérez Paz. Durante los primeros tres años de ministerio, fue vicario en la parroquia Saint Augustin en Mendez y director espiritual del seminario teológico de la diócesis de Imus. Más tarde se convirtió en rector de este seminario. También enseñó Filosofía y teología en el Divine Word Seminary, en el San Carlos Seminary y en la Loyola School of Theology.

En 1985, el obispo Pérez Paz lo envió a la Catholic University of America en Washington para continuar sus estudios universitarios en Teología sistemática. Obtuvo la licencia en Teología en 1987 y el doctorado summa cum laude en 1991. Su tesis doctoral fue sobre la colegialidad episcopal en la doctrina y la praxis de Pablo VI, dirigida por el teólogo Joseph Komonchak.

Regresó a Imus en 1992 y asumió de nuevo el cargo de rector del seminario. Fue también miembro del colegio de consultores y del consejo presbiteral, así como vicario episcopal para los religiosos. En 1998, el obispo Manuel C. Sobreviñas lo nombró párroco de la catedral de Nuestra Señora del Pilar. Al mismo tiempo, continuó la enseñanza teológica. Fue invitado a dar conferencias, dirigir retiros y organizar seminarios para la formación continua de sacerdotes, religiosos y laicos en Filipinas y en el extranjero. Participó también en las actividades de la Conferencia Episcopal Nacional y de la Federación de las Conferencias Episcopales de Asia (Fabc). En el mismo período, formó parte del comité editorial del Istituto per le scienze religiose de Bolonia, comprometido en la redacción de la Historia del Concilio Vaticano II.

En 1997, Juan Pablo II lo nombró miembro de la Comisión Teológica Internacional, dentro de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Formó parte de esta comisión, bajo la presidencia del cardenal Ratzinger, hasta 2003. En 1998, participó como experto en la Asamblea especial para Asia del Sínodo de los obispos. El 22 de octubre de 2001, el Papa Wojtyła lo eligió como pastor de la diócesis de Imus. Recibió la ordenación episcopal el 12 de diciembre siguiente de manos del cardenal Jaime L. Sin. Durante su ministerio, impulsó la aplicación de las directivas surgidas de la asamblea pastoral diocesana de 1999, prestando especial atención a los jóvenes. Comentaba semanalmente las lecturas litúrgicas para ellos a través de videos transmitidos por internet. En 2009, la diócesis organizó el primer encuentro de las nuevas generaciones asiáticas.

Durante los años que pasó en Imus, se convirtió en presidente de la comisión para la doctrina de la fe en la Conferencia Episcopal de Filipinas, y presidente de la oficina de la Fabc para las cuestiones teológicas. Fue delegado del episcopado nacional en la XI (2005) y en la XII (2008) Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos. En ambas, fue elegido miembro del Consejo post-sinodal. Fue vicepresidente de la Comisión para el mensaje en el ámbito de la XIII Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos (2012), y fue elegido una vez más en el consejo post-sinodal.

Mientras preparaba las celebraciones del cincuentenario del nacimiento de la diócesis de Imus, el 13 de octubre de 2011, Benedicto XVI lo promovió a arzobispo de Manila, sucediendo al cardenal Gaudencio B. Rosales. Hizo su entrada en la archidiócesis el 12 de diciembre, en el décimo aniversario de su ordenación episcopal. A pesar del intenso compromiso pastoral al frente de una Iglesia con casi tres millones de católicos, continuó su actividad también en el seno de la Conferencia Episcopal Nacional y de la Fabc. Desde el 12 de junio, es miembro de la Congregación para la Educación Católica.

Particularmente atento al sector de los nuevos medios, es también un rostro conocido de la televisión nacional filipina. Desde 2008, participa semanalmente en la transmisión religiosa The Word exposed con reflexiones sobre las lecturas para la misa dominical.

Hasta la muerte de Francisco ha sido pro-prefecto del Dicasterio para la Evangelización.

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