El sacerdote palentino, profesor emérito de Sagrada Escritura en el Estudio Teológico Agustiniano de Valladolid, analiza el documento Mater populi fidelis
María de Nazaret, madre de Jesús y madre nuestra, ocupa en la Iglesia el lugar más elevado entre los creyentes y discípulos de su Hijo. Para precisar su puesto en la piedad cristiana, el Dicasterio para la Doctrina de la Fe ha publicado una nota doctrinal sobre algunos títulos marianos referidos a la cooperación de María en la obra de la salvación. Se trata de un documento largo, titulado Mater populi fidelis, compuesto de 80 números, algunos muy breves. «El eje que atraviesa todas estas páginas es la maternidad de María con respecto a los creyentes, cuestión que aparece reiteradamente, con afirmaciones que se retoman una y otra vez, enriqueciéndolas y completándolas, a modo de espiral, con nuevas consideraciones».
El texto, presentado por el cardenal Víctor Manuel Fernández y aprobado por el papa León XIV el 7 de octubre de 2025, responde a las consultas recibidas por la Santa Sede en torno a cierta piedad mariana y al uso de algunas expresiones aplicadas no siempre con rigor a la Virgen. Constituye el fruto de un laborioso trabajo conjunto, fundamentado con numerosos textos bíblicos y aportaciones de Santos Padres y doctores de la Iglesia, así como con pensamientos de los Papas recientes, algunos bien conocidos. Sus enseñanzas beben sobre todo del capítulo VIII de la constitución dogmática sobre la Iglesia del Concilio Vaticano II, la reflexión mariana más importante emanada del magisterio eclesiástico.
La devoción, que la maternidad de María provoca, es presentada «como un tesoro de la Iglesia», encontrando bajo su amparo «refugio, fortaleza, ternura y esperanza». En modo alguno la nota trata de «corregir» la piedad del pueblo fiel, sino de «valorarla, admirarla y alentarla», recordando que los pobres «encuentran la ternura y el amor de Dios en el rostro de María. En ella ven reflejado el mensaje esencial del Evangelio». Puede considerarse como un documento lúcido e iluminador que aclara el papel de la Santísima Virgen María en la fe de la Iglesia y despeja las dudas o confusiones que su devoción ha generado, especialmente en el seno de algunos movimientos en el interior eclesial.
En aras a la claridad doctrinal, conviene recordar los cuatro dogmas marianos: la Maternidad Divina, la Virginidad Perpetua, la Inmaculada Concepción y la Asunción a los cielos, siendo el primero el más trascendental, del que dependen los demás. Son especialmente valorados títulos maternos como Madre de los creyentes, Madre espiritual, Madre del pueblo fiel y Madre de la Iglesia. Se la puede invocar con no pocos límites como Madre de la gracia (números 45-65). El acento se pone especialmente en los títulos corredentora y mediadora, cuidadosamente precisados.
El primero debe evitarse, porque resulta solo aplicable a Cristo, el único redentor. «Es siempre inoportuno el uso del título de corredentora para definir la cooperación de María», ya que «corre el riesgo de oscurecer la única mediación salvífica de Cristo» (cf. Hch 4,12). La obra redentora de Cristo adquiera tal eficacia, que siempre «ha sido perfecta y no necesita añadido alguno» (números 17-22). El segundo se considera inaceptable cuando adquiere un significado que es exclusivo de Jesucristo como el mediador entre Dios y los hombres (1 Tim 2,4). Pero se considera valioso si expresa una mediación inclusiva y participativa que exalta el poder de Cristo, en el sentido de que es una intercesora y modelo que coopera de manera única y subordinada a Cristo, y no como una fuente de gracia independiente (números 23-33).
Por eso, es necesario recordar y no oscurecer la convicción cristiana que «debe ser firmemente creída, como dato perenne de la fe de la Iglesia, la proclamación de Jesucristo, Hijo de Dios, Señor y único salvador, que en su evento de encarnación, muerte y resurrección ha llevado a cumplimiento la historia de la salvación, que tiene en Él su plenitud y su centro» (número 27). Su cooperación es ciertamente maternal y adquiere el sentido de guiar a la Iglesia en un conocimiento más profundo de Cristo, actuando como una segura guía y apoyo en los creyentes, no como una alternativa a la misericordia divina. La misericordia constituye la quintaesencia del amor de la Trinidad. Las tres divinas personas constituyen la misericordia sin más, la misericordia absoluta, con mayúscula. Todas las demás misericordias, por grandes que parezcan, beben de la misericordia trinitaria y hacia ella confluyen.
En síntesis, estamos ante un texto bien elaborado y muy positivo, que supone un considerable avance en la reflexión mariológica. Conviene recibirlo con agradecimiento, como una buena noticia, para los que nos esforzamos por expresar un amor auténtico a María y enseñamos su misión sin parangón. En este marco bien esclarecedor, analiza con lograda exactitud una serie de títulos marianos, destacando la eficacia de algunos de ellos y desaconsejando el uso de otros. Recordando las palabras del papa Francisco en la Jornada Mundial de la Juventud de 2022, el documento alude a la invocación piadosa como Madre del pueblo fiel, que camina en medio de sus hijos, movida por una ternura amorosa sin par y estando dispuesta a consolar sus angustias y vicisitudes.
Terminamos dando gracias a sus autores por habernos mostrado la verdadera grandeza de María, que no necesita de exageraciones, sino de clarificar sus prerrogativas. «La llena de gracia», «bendita entre todas las mujeres» desgastó su vida en apertura incondicional al Padre, en dulce entrega al Hijo y en confiada disponibilidad al Espíritu. Entregó al Padre su cuerpo virginal, para que su Hijo tuviera un cuerpo humano y así entrara en la historia como nuestro hermano. Como «madre de los creyentes» y «signo materno de la misericordia del Señor» es ensalzada por todas las generaciones cristianas, que siempre la han llamado y llamarán Bienaventurada. Decidida «con fe viva y obediencia» a acompañar la peregrinación esperanzada de los fieles «a disponerse a la acción de Dios y a vivir plenamente el Evangelio».






