La 269º reunión de la Comisión Permanente comenzó con una Eucaristía por los enfermos, en especial por el papa Francisco
La enfermedad del papa Francisco ha estado muy presente en la reunión, tanto en la Eucaristía por los enfermos con la que comenzó el encuentro como en otros momentos de oración. Un rezo, ha recordado mons. César García Magán, secretario general de la CEE, que ha hecho siempre la Iglesia cuando el Santo Padre está en una situación de necesidad. En este sentido ha recordado el relato de los Hechos de los Apóstoles, «cuando Pedro estaba en una necesidad, en este caso no era una enfermedad sino la cárcel, toda la comunidad cristiana se puso a orar. Ahora, en esa misma senda, el sucesor de Pedro está en una necesidad que es la de salud y por eso estamos orando». Don César Magán ha recordado que los últimos partes médicos son positivos, aunque el pronóstico se sigue manteniendo como reservado.
Respecto a una posible renuncia, el secretario general ha señalado que está prevista en la legislación de la Iglesia en el canon 332, párrafo 2, que dice que «si el romano Pontífice renunciase a su oficio, se requiere para la validez que la renuncia sea libre y se manifieste formalmente». En el caso en que Francisco renunciara no sería una novedad, puesto que «ya para siempre es un camino que Benedicto XVI abrió e inició».
Francisco ya firmó una renuncia en 2013, para ser aplicada en caso de impedimento de su actividad. No obstante, el obispo auxiliar de Toledo considera que «no se están dando esas condiciones porque yo creo que ese impedimento se refería a una limitación mental y lo que tiene ahora el Papa son enfermedades propias de la edad».
En un futuro cónclave participarían los cardenales menores de 80 años, que en España son cuatro: mons. Omella, mons. Osoro, mons. Cañizares y mons. Cobo. Y en la Curia, mons. Artime. En cualquier caso, ha reiterado don César G. Magán, «no estamos en periodo precónclave en absoluto».








