La Sagrada Familia, Montserrat, la paz en el mundo, la diversidad religiosa, la justicia social o el cambio climático fueron algunos de los temas del encuentro privado, en el que estuvo presente la embajadora de España ante la Santa Sede, Isabel Celaá
Nueva reunión del papa Francisco con un dirigente español. Este sábado le ha tocado el turno al alcalde de Barcelona, el socialista Jaume Collboni. El regidor municipal estuvo acompañado por su teniente de alcalde, Albert Batlle, y por la embajadora de España ante la Santa Sede, Isabel Celaá.
Durante el encuentro, de carácter privado, el dirigente político y el pontífice han abordado cuestiones relacionadas con la Iglesia de Barcelona: el milenario de la fundación de Montserrat o la conclusión de la Torre de Jesús de la Sagrada Familia.
Los otros temas de la conversación, según explicó el Ayuntamiento de Barcelona a través de una nota, fueron el desarme y la paz en el mundo, la diversidad religiosa y cultural como fuente de riqueza, la importancia de defender la justicia social y los derechos humanos, o bien la necesidad de luchar contra el cambio climático.
«En todos estos aspectos, el alcalde ha subrayado ante el Papa Francisco la voluntad de la ciudad de Barcelona de actuar en la defensa de estos valores comunes y necesarios a nivel mundial», recoge el comunicado.
El alcalde de Barcelona agradeció a Francisco su liderazgo a nivel mundial y reconoció la labor social que la Iglesia realiza con las personas en situación de vulnerabilidad en la ciudad: «Estos esfuerzos son valorados y reflejan nuestro compromiso por construir una sociedad que viva en paz y armonía».
Jamón ibérico como regalo
La delegación española llevó al Pontífice tres presentes: el libro Una biografía de Barcelona, del escritor Miquel Tarradell; una reproducción de la Sagrada Familia y un sobre de jamón ibérico curado de Guijuelo (Salamanca).








