«Nos enfrentamos a un relativismo moral que pide un redoblado esfuerzo en defensa de los fundamentos», ha señalado María San Gil, codirectora del Congreso
El papa Francisco ha pedido a los participantes en el Congreso Católicos y Vida Pública, que se celebra desde este viernes y hasta el domingo en Madrid, que hagan una propuesta «constructiva y positiva» frente a la crisis que vive nuestra civilización, así como a reforzar la formación antropológica y política.
Así lo ha transmitido el nuncio en España, Bernardito Auza, que, como es habitual, ha intervenido en la inauguración de este evento, que se celebra bajo el título Quo vadis? Pensar y actuar en tiempos de incertidumbre.
Una crisis que ha definido previamente María San Gil, codirectora del Congreso, en su intervención: «Nos enfrentamos a un relativismo moral que pide un redoblado esfuerzo en defensa de los fundamentos: la vida, la cultura del esfuerzo, la dignidad de la persona humana…».
Así, ha añadido que los católicos deben tomar conciencia de su responsabilidad y salir de los intentos de marginación y desprecio para llevar a la sociedad la «cohesión y el fundamento» que necesita.
Fidel Hérraez, consiliario de la Asociación Católica de Propagandistas, que organiza este evento, ha confirmado que los tiempos son recios y de vivir a contracorriente, tiempos «que requieren firmeza» y de la amistad fuerte con Dios.
En este sentido, ha recalcado que a los laicos pertenece la misión de buscar el Reino de Dios tratando los asuntos temporales, como recuerda Lumen Gentium. Una tarea que hay que realizar amando al mundo que nos toca habitar y en el que Dios nos puso.
Así, ha recordado que en esta tarea son importantes el realismo, la esperanza y el compromiso. Y ha concluido afirmando que, en medio de este gran desafío cultural, urge el testimonio personal.








