El Pontífice ha presidido la Eucaristía, aunque no ha pronunciado homilía. Sí ha dirigido una alocución en el rezo del ángelus
El papa Francisco ha vuelto a alzar la voz para reclamar la paz en el mundo. Lo ha hecho en el Domingo de Ramos, cuando «Jesús entró en Jerusalén como rey humilde y pacífico».
Durante el rezo del ángelus, ha dicho que solo él «puede liberarnos de la enemistad, del odio, de la violencia, porque Él es la misericordia y el perdón de los pecados».
Así, ha dirigido su mirada a los que sufren la guerra, a la atormentada Ucrania, «donde tantas personas se encuentran sin electricidad a causa de los intensos ataques», y a Gaza u otros lugares de guerra.
También ha rezado por las víctimas del «cobarde atentado terrorista» perpetrado en Moscú. Y ha dicho que quienes planean, organizan y realizan estas acciones inhumanas ofenden a Dios, «que mandó «no matarás»».
Previamente, el papa Francisco ha presidido la Eucaristía del Domingo de Ramos, aunque no pronunció la homilía tras la lectura del Evangelio.








