La ceremonia, que coincidiré con la tradicional «Noche de las lumbres», estará presidida por el cardenal Marcello Semeraro, prefecto del Dicasterio para las Causas de los Santos, en representación del Santo Padre
La beatificación del venerable Salvador Valera Parra, conocido popularmente como «el cura Valera», ya tiene fecha: el Papa León XIV ha autorizado que el rito solemne se celebre el próximo sábado 7 de febrero de 2026, a las 11:00 horas de la mañana, en Huércal-Overa, su pueblo natal en la provincia de Almería. La ceremonia será presidida por el cardenal Marcello Semeraro, prefecto del Dicasterio para las Causas de los Santos, quien actuará como representante papal en el acto.
La celebración principal tendrá lugar en el Espacio Municipal de Usos Múltiples de Huércal-Overa, un recinto cedido por el Ayuntamiento local que cuenta con una superficie de 2.000 metros cuadrados y una gran capacidad para acoger a los asistentes. Este gran evento será precedido, el día anterior, por una vigilia preparatoria de oración. Posteriormente, el domingo 8 de febrero, se ofrecerá una Misa de acción de gracias, presidida por el obispo de Almería, monseñor Antonio Gómez Cantero.
Ambas celebraciones —tanto la vigilia como la Misa de acción de gracias— se llevarán a cabo en la histórica iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción de Huércal-Overa. La Misa de acción de gracias coincidirá asimismo con la tradicional «Noche de las lumbres», una conmemoración que data de hace casi tres siglos y que el propio Cura Valera celebraba durante sus años como párroco.
El obispo de Almería, Antonio Gómez Cantero, ha expresado su enorme satisfacción y ha extendido una invitación a todos los fieles: «Tengo una gran alegría para todos vosotros: el día 7 de febrero del 2026, en Huércal-Overa, a las 11:00 del mediodía, ¡van a beatificar al Cura Valera!», ha proclamado. El obispo invita en su alocución a la comunidad a «rezar, a participar y a estar alegres», extendiendo la invitación a toda la diócesis de Almería y también a la diócesis hermana de Cartagena, dado que el Cura Valera perteneció a ella en su momento. Además, destacó que es «una invitación a vivir la santidad y a vivir también con el Cura Valera este gran celo apostólico que él tenía para todos nosotros, para todos los sacerdotes, para todas las personas bautizadas». Para la preparación de este «momento de gracia del Señor», se dispondrán diversas iniciativas que se anunciarán en las webs www.curavalera.com y www.diocesisalmeria.org
Salvador Valera Parra, nacido en Huércal-Overa el 27 de febrero de 1816 y fallecido en la misma localidad en 1889, fue un sacerdote diocesano, arcipreste y párroco. Ordenado cura el 13 de marzo de 1840, dedicó 37 de sus casi 50 años de sacerdocio como párroco en Huércal-Overa. También sirvió en San Lázaro, Alhama de Murcia y en la iglesia de Santa María de Gracia, en Cartagena. Su vida se caracterizó por una profunda fe, una absoluta pobreza, austeridad, penitencia y ayuno, lo que le valió ser conocido como «el Cura de Ars español». Su caridad sobresalió especialmente durante las epidemias de cólera y los terremotos de 1863, colaborando activamente en la extinción de incendios y la recaudación de fondos. En 1885, fundó una casa de acogida para ancianos junto a santa Teresa Jornet. Recibió condecoraciones civiles como la de caballero de la Real Orden de Isabel la Católica y la Orden Civil de Carlos III por su servicio.
La beatificación ha sido posible tras el reconocimiento oficial de un milagro atribuido a su intercesión, autorizado por el papa León XIV. Este milagro refiere a la asombrosa e inexplicable recuperación de un niño nacido prematuramente el 14 de enero de 2007 en el Memorial Hospital de Rhode Island, Estados Unidos. El bebé llegó al mundo cianótico, sin respiración y con baja frecuencia cardíaca. Una hora después del parto, sin signos de mejora y sin latido cardíaco percibido por los médicos, un médico español de origen invocó a su paisano Salvador Valera Parra con una oración espontánea. Poco después, sin intervención externa, el neonato recuperó el latido cardíaco y comenzó a reanimarse. A pesar de un diagnóstico inicial de encefalopatía hipóxico-isquémica que sugería graves daños en su desarrollo, el niño, llamado Tyquan, mostró una mejora progresiva y alcanzó un desarrollo psicomotor normal, llevando actualmente una vida regular y en la que practica deporte. Esta decisión fue comunicada el 17 de marzo de 2021, tras una audiencia concedida por el papa Francisco al cardenal Marcello Semeraro.
Se trata del primer milagro aprobado por el Santo Padre León XIV.








