Skip to content Skip to sidebar Skip to footer

Tres compromisos de la Semana Social de España: acompañar a los que se comprometen con la vida pública, formar al laicado y promocionar la Doctrina Social de la Iglesia

El evento, celebrado viernes y sábado en Valladolid, propone que la Iglesia promueva el diálogo en ámbitos públicos y eclesiales

La Semana Social de España, celebrada este viernes y sábado en Valladolid, ha concluido con el firme compromiso de la Iglesia que peregrina en España a promover el diálogo en ámbitos públicos y eclesiales.

«En el ámbito sociocultural, potenciar espacios de encuentro plurales para conversar, deliberar y debatir desde metodologías que potencien el diálogo público. Espacios intergeneracionales, interreligiosos, multiculturales y diversos ideológicamente como escuelas cívicas de construcción del bien común», se recoge en el documento de conclusiones.

El texto hace especial hincapié en la necesidad, para llevar a cabo el diálogo, de hacer posible la participación de todas las personas en estructuras de diálogo y corresponsabilidad que transparenten la profecía social del Evangelio. Y para ello, se lanzan tres compromisos: «Esto implica fortalecer el acompañamiento y el reconocimiento a las personas comprometidas con la vida pública, potenciar los procesos formativos del laicado, y, en especial, promocionar la Doctrina Social de la Iglesia como un medio privilegiado del diálogo con el mundo para la promoción de la cultura de la justicia, del cuidado de la Casa Común y de la paz».

El documento constata que la sociedad de hoy está atravesada por profundas divisiones, polarizaciones y desencuentros de la vida pública, especialmente en el ámbito de la política institucional. En ese contexto, se recoge, domina el miedo, la incertidumbre, los prejuicios y las generalizaciones malintencionadas «que provocan una profunda polarización emocional que no atiende a razones y argumentos».

Procesos que no son ajenos a la Iglesia, pues también se producen en su seno y que provoca que la voz del laicado, las mujeres y las personas que sufren pobreza no se escuche.

En este sentido, el documento afirma que el diálogo comienza por escuchar el sufrimiento y las razones del otro para restaurar la vida de las personas, por lo que es esencial una presencia cualificada en el mundo de la exclusión, sufrimiento y enfermedad. Presencia que no debe ser meramente asistencias, sino que debe promover la participación y la ciudadanía plena.

Tras la lectura del documento, el arzobispo de Barcelona y consiliario de Semanas Sociales, cardenal Juan José Omella, ha procedido a la clausura de esta Semana Social. Y lo ha hecho recordado el discurso del papa Francisco a los participantes en el III Encuentro de Iglesias Hospital de Campaña, que hace tres propuestas muy claras: anunciar a Jesucristo, reparar las desigualdades y sembrar esperanza.

«Trabajemos por crecer en fraternidad y evitemos, en la medida de nuestras posibilidades, la polarización social y política. Promovamos el diálogo entre generaciones y aprendamos a escucharnos unos a otros sin despreciar a nadie. Abramos nuestros corazones para acoger y defender los valores de vida que hemos recibido del mismo Jesucristo, que la Iglesia custodia mediante la Doctrina Social de la Iglesia y que son los cimientos necesarios para construir una sociedad más humana, más justa, más libre, más democrática, más según el querer de Dios», ha concluido.

This Pop-up Is Included in the Theme
Best Choice for Creatives
Purchase Now