La Asamblea General Ordinaria de la mutua aprueba las cuentas de 2024 y el informe de gestión por unanimidad
El presidente de UMAS, el sacerdote Carlos Esteban Ayerra Sola, ha reivindicado el trabajo realizado por la mutua y por su Consejo de Administración durante la Asamblea General Ordinaria celebrada este martes en la Universidad Pontificia Comillas. Una gestión, ha añadido, que se ve refrendada por las cifras: el aumento de los ingresos, igual que los fondos propios o la solvencia, cinco veces superior a la exigida.
Según las cuentas presentadas y aprobadas por unanimidad, UMAS logró en 2024 un beneficio de 3,9 millones de euros, un 10,6 % más, registrando un récord histórico de ingresos, con 28,2 millones de euros.
«Estos indicadores son fruto de decisiones bien meditadas», como la inversión en digitalización, la profesionalización, el modelo de gobernanza, pero también de la misión de ofrecer a los mutualistas la tranquilidad «de que puedan seguir avanzando y desarrollando su valiosa labor.
El sacerdote también ha subrayado que desde la compañía no ignoran las voces críticas, aunque insiste en que «los hechos son tozudos», pues «UMAS es hoy más solvente, más eficiente, más transparente y más útil que nunca para quienes confían en ella».
En este sentido, el presidente ha anunciado que se incorporarán consejeros independientes al órgano de gobierno, que se suma a la reducción voluntaria y progresiva del número de consejeros. «Esto no solo va en la línea con las mejores prácticas, sino que abre la institución a nuevas miradas y consolida un modelo de gestión más ágil, diverso y profesional», ha añadido.
Entre los retos futuros, ha señalado la transformación digital ordenada, «sin perder el trato personal», la eficiencia operativa y financiera y la adaptación de la oferta aseguradora a los nuevos tiempo y riesgos. También ha puesto sobre la mesa el refuerzo de la acción social a través de la Fundación UMAS, que es «expresión viva de nuestra identidad católica».
Por su parte, el consejero delegado de UMAS, Anastasio Gómez ha reivindicado que la compañía se centra en las personas, aunque esto pueda provocar que se gane menos dinero. De hecho, ha subrayado que una de las fortalezas de la compañía es que se adapta a los mutualistas: al párroco o a las religiosas que gestionan un colegio o una residencia para mayores.
También ha avanzado que el nuevo plan de negocio no busca crecer por crecer, sino hacerlo con un propósito, mejorando los productos. Y ha reivindicado el papel de la fundación, que dedica 400.000 euros a proyectos de los propios mutualistas.
«UMAS se sostiene hoy por un equipo cualificado, por un modelo de gestión sostenible, perdurable y por la base que son los mutualistas», ha concluido.








