La COMECE ha celebrado su Asamblea Plenaria de primavera en Lomza (Polonia) para celebrar el 20 aniversario de la ampliación
La Comisión de las Conferencias Episcopales de la Unión Europea (COMECE) acaba de reunirse en su Asamblea Plenaria de primavera en Lomza (Polonia) para celebrar el 20 aniversario de la ampliación, ocasión que ha aprovechado para lanzar una reflexión sobre una futura incorporación de nuevos países a la UE, que considera «un fuerte mensaje de esperanza para los ciudadanos de los países candidatos y como una respuesta a su deseo de vivir en paz y justicia».
«No debemos olvidar que estos países a menudo han tenido que soportar muchas dificultades y sacrificios en el camino», recoge en un comunicado publicado este lunes.
Sin embargo, pone el énfasis en que la adhesión a la UE es un proceso bidireccional, en el que los países que aspiran a ser miembros deben seguir llevando a cabo reformas para fortalecer el Estado de derecho, las instituciones y los derechos, incluida la libertad religiosa.
«Un proceso de ampliación de la UE justo, creíble y centrado en los ciudadanos, debería alentar y responder adecuadamente a estos esfuerzos de reforma, evitando cualquier doble rasero en el trato a los países candidatos», explica la nota.
De parte de las instituciones europeas, según la COMECE, también debe haber una preparación: «La futura ampliación de la UE es una oportunidad para actualizar la idea de una Europa unida basada en la solidaridad práctica y para redescubrir con fidelidad creativa aquellos grandes ideales que inspiraron sus cimientos».
En este sentido, plantean que se haga una reflexión sobre las formas de gobernanza para permitir que sus miembros e instituciones actúen de manera rápida y eficaz o que cualquier ajuste presupuestario tenga en cuenta el impacto en las personas, especialmente en los más vulnerables.
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