El listón de la solidaridad está alto para la Jornada del próximo domingo: gracias a los 2,7 millones de euros donados por los españoles, se pudo atender a más de 700.000 niños a través de 470 proyectos en 36 países
El próximo domingo, 19 de enero, la Iglesia que peregrina en España celebrará la Jornada de Infancia Misionera, una fiesta en la que, como ha expresado Obras Misionales Pontificias (OMP), «los niños ayudan a los niños». En la presentación de este día festivo —que existe en todo el mundo, aunque no en la misma fecha, y que en nuestro país, como en Filipinas, se organiza el segundo domingo del tiempo ordinario, «cerca de la Navidad, porque es tiempo de niños»—, José María Calderón, director de OMP, ha explicado que la Infancia Misionera «no es una ONG, que son instrumentos muy valiosos y que hacen muchas cosas, sino una institución que tiene la Iglesia para poder ayudar a los obispos en territorio de misión en todo lo que concierne a la infancia, especialmente a su evangelización y atención de los niños».
Tras el lema del año pasado —«Comparto lo que soy»—, este año se ha apostado por «Comparto lo que tengo», haciendo especial hincapié en la cercanía espiritual y fraternal en la oración, además de la colaboración económica. «Queremos que los niños sepan que son y se sientan misioneros», ha afirmado, por su parte, Enrique Davelouis, responsable de proyectos de Infancia Misionera. Este año 2025, la Jornada de Infancia Misionera —una red internacional de niños que se forman en la misión y aportan su generosidad para ayudar al Papa y a los misioneros en su trabajo con la infancia en los 1.127 territorios de misión— se celebrará el 19 de enero, bajo el lema «Comparto lo que tengo».
En 2023, la Obra Pontificia Infancia Misionera apoyó y sostuvo 2.710 proyectos en los 1.127 territorios de misión desplegados por todo el mundo. «Tratamos de ayudar a todos y en todas las necesidades que tiene la Iglesia», ha proseguido Davelouis. «Nuestras ayudas son un estímulo al trabajo que ya están haciendo los misioneros. No financiamos un proyecto desde cero, sino que reforzamos un esfuerzo local previo», ha agregado. En total, se destinaron casi 16 millones de dólares, de los que 10 millones fueron a parar a África (62,72 % del total), 5 a Asia (33,41 %) y el resto se repartieron entre América (2,16 %), Oceanía (1,24 %) y Europa (0,47 %). Casi la mitad (44,14 %) se dedicó a proyectos educativos, mientras que el 22,8 % fue a parar a salud y vida, el 16,3 % a evangelización y el 16,76 % a la pastoral ordinaria de las diócesis con los niños, así como a la promoción del espíritu de Infancia Misionera.
En el recientemente finalizado 2024 España fue el país que más dinero aportó al Fondo Universal de Solidaridad de Infancia Misionera. Gracias a los 2,7 millones de euros donados por los españoles, se pudo atender a más de 700.000 niños a través de 470 proyectos en 36 países.
La presentación ha contado, asimismo, con el testimonio del padre Julio Feliu, misionero en Malawi durante 53 años. «Desde que llegué, la población ha pasado de 1,5 millones de personas a 19,5. Es el tercer país más pobre del mundo y el problema más grande es el hambre. Por eso, cuando nos vienen con proyectos y nos dicen “hay que hacer esto” o “hay que hacer lo otro”, respondemos: “Por favor, dadnos de comer”».
El sacerdote siempre ha contado con la ayuda de Infancia Misionera para llegar a los niños más fácilmente. Él mismo elaboró un catecismo en chichewa (una lengua local), y su edición fue posible gracias a la ayuda que le llegó desde esta Obra Pontificia. «No es una traducción, porque un catecismo para niños europeos allí no sirve», ha explicado en la rueda de prensa. «Es un catecismo pensado y creado para ellos, y ha sido gracias a vuestra ayuda», ha subrayado. Con este catecismo, el misionero ha ayudado a estructurar una pastoral con los niños por etapas en Malawi, que les acompaña también después de la Primera Comunión, momento en el que muchos dejan de ir a la Iglesia.
OMP ha preparado materiales para que los más pequeños participen en la misión de la Iglesia, como una guía de formación para trabajar en parroquias y colegios; las famosas «huchas del compartir», una manualidad en la que los niños construyen sus propias huchas en las que depositarán sus aportaciones este domingo; y un corto de ficción en el que dos hermanos descubren cómo pueden ayudar a los misioneros con un euro que previamente han marcado con un rotulador. También se ha convocado el X Concurso Nacional de Dibujo de Infancia Misionera, en el que niños de 1º a 6º de Primaria en estos días pueden plasmar el lema «Comparto lo que tengo» en un dibujo, y optar a ganar una Tablet o unos auriculares bluetooth.
Para facilitar la colaboración, se destinará la colecta de este domingo de las Misas a Infancia Misionera, y se ha habilitado la web www.infanciamisionera.es donde se pueden hacer donaciones por tarjeta, paypal, bizum o transferencia.
En el recientemente finalizado 2024 España fue el país que más dinero aportó al Fondo Universal de Solidaridad de Infancia Misionera. Gracias a los 2,7 millones de euros donados por los españoles, se pudo atender a más de 700.000 niños a través de 470 proyectos en 36 países.








