“Apacienta mis corderos? Apacienta mis ovejas” (Jn 21,15.17)
- Hoy es difícil ver un rebaño de ovejas y corderos. ¿Seremos capaces de imaginar la experiencia del pastoreo?
- Jesús parece examinar la seriedad y la verdad del afecto que Simón Pedro dice profesarle. ¿No nos dirige el Señor cada día esa misma pregunta?
- ¿Responden nuestras actitudes y nuestras responsabilidades personales a las palabras con las que afirmamos nuestra fe?
- ¿En un mundo marcado por la indiferencia ante los demás y por el desinterés ante lo religioso, qué puede significar una declaración de amor a Jesucristo?
- En un momento en el que nos ha tocado asistir a la muerte de un papa y a la elección de otro, ¿oramos con sinceridad por el pastoreo que les ha sido confiado?
- ¿Estamos dispuestos a reconocer y agradecer la responsabilidad que ha sido confiada al obispo de Roma frente al rebaño del Señor?
- ¿Y yo estoy preparado para reconocer con humildad y coherencia el papel que me corresponde en el rebaño del Señor?







