En un mensaje a los participantes en la Conferencia de esta organización de Naciones Unidas, lamenta que se desvíen recursos para la erradicación de la pobreza a la fabricación y al comercio de armas
León XIV ha vuelto a ser contundente. Esta vez, en un mensaje dirigido a los participantes den la Conferencia de la FAO, para criticar el «escándalo del hambre en el mundo». Porque, según recoge el texto firmado por el Pontífice, «la seguridad alimentaria mundial no deja de deteriorarse, lo que vuelve cada vez más improbable la consecución del objetivo de hambre cero de la Agenda 203».
Pero el Papa ha ido más allá, al considerar «lamentable» que «tantos pobres del mundo sigan careciendo del pan nuestro de cada día», así como del uso del hambre como arma: «Matar de hambre a la población es una forma muy barata de hacer la guerra».
En este sentido, ha señalado varias realidades: la utilización de tácticas que incluyen la quema de tierras, el robo de ganado o el bloqueo de la ayuda. Así, los primeros objetivos militares suelen ser el agua y las vías de comunicación. «Esto conduce a que ingentes cantidades de personas sucumban al flagelo de la inanición y perezcan, con el agravante de que, mientras los civiles enflaquecen por la miseria, las cúpulas políticas engordan con la corrupción y la impunidad», ha añadido.
Así, ha pedido que se pase de eslóganes y promesas embaucadores a medidas eficaces que permitan a las personas «mirar su presente y su futuro con confianza y serenidad, y no solo con resignación, dando así por zanjada la época de los eslóganes y las promesas embaucadoras».
Y ha agregado: «Las crisis políticas, los conflictos armados y las perturbaciones económicas juegan un papel central en el empeoramiento de la crisis alimentaria, dificultando la ayuda humanitaria y comprometiendo la producción agrícola local, negando así no solo el acceso a los alimentos sino también el derecho de llevar una vida digna y llena de oportunidades. Sería un error fatal no curar las heridas y fracturas provocadas por años de egoísmo y superficialidad. Además, sin paz y estabilidad no será posible garantizar sistemas agroalimentarios resilientes, ni asegurar una alimentación saludable, accesible y sostenible para todos».
Cambio climático
Además de la geopolítica y la economía, León XIV se ha referido al cambio climático y las catástrofes naturales, al tiempo que ha pedido una transición ecológica justa, que ponga en el centro al medio ambiente y a las personas. «Sin una acción climática decidida y coordinada, será imposible garantizar sistemas agroalimentarios capaces de alimentar a una población mundial en crecimiento», ha subrayado.
También ha criticado con dureza que se desvíen recursos financieros y tecnología de la erradicación de la pobreza y el hambre en el mundo a la fabricación y el comercio de armas. «De este modo, se fomentan ideologías cuestionables, al tiempo que se registra el enfriamiento de las relaciones humanas, lo cual envilece la comunión y ahuyenta la fraternidad y la amistad social», ha destacado.
En este contexto, León XIV ha ofrecido la contribución de la Santa Sede para alcanzar la concordia entre los pueblos y el bien común de la familia de naciones, «teniendo especialmente en cuenta a los seres humanos más probados y también a aquellas regiones remotas».








