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León XIV aprueba nuevas medidas para reforzar el apoyo a las familias en el Vaticano

Estas medidas buscan facilitar la conciliación entre trabajo y familia, reforzando el apoyo a los trabajadores y adaptando la legislación a las necesidades actuales.

León XIV ha aprobado este lunes un Rescripto que modifica la normativa laboral del Estado de la Ciudad del Vaticano con el fin de ampliar los permisos y las ayudas destinadas a las familias de sus empleados. Esta iniciativa pone especial énfasis en los derechos de quienes tienen hijos con discapacidad, un aspecto hasta ahora poco desarrollado en la legislación interna del Vaticano.

El documento, emitido por la Sala de Prensa de la Santa Sede, incorpora las decisiones adoptadas por el Consejo de la ULSA —el órgano que representa conjuntamente a la Santa Sede, el Governatorato y a los trabajadores del Vaticano—, y señala expresamente que “el Santo Padre ha aprobado las citadas decisiones del Consejo de la ULSA”. De esta manera, se actualiza y consolida el marco normativo sobre las provvidenze, o ayudas familiares, que rigen en la pequeña jurisdicción vaticana.

Permisos ampliados y derechos familiares reforzados

Entre los cambios más relevantes, el Rescripto establece que “el trabajador tiene derecho a cinco días de permiso retribuido con ocasión del nacimiento de un hijo”. Este permiso podrá disfrutarse de forma continua o fraccionada dentro del mes siguiente al nacimiento, y se garantiza que el trabajador recibirá “una retribución equivalente al 100 % del salario” durante esos días, además de que se computará para la antigüedad laboral.

Una de las novedades más significativas es la introducción de un permiso especial para quienes tienen hijos con discapacidad grave. Según el texto, “los padres, alternativamente, tienen derecho cada mes a tres días de permiso retribuido”, siempre que el menor no esté internado a tiempo completo en una institución especializada. Esta medida supone un importante reconocimiento de la complejidad y exigencia que supone cuidar a un hijo con necesidades especiales, facilitando la conciliación entre la vida laboral y familiar.

Asimismo, el documento actualiza los criterios para la concesión del subsidio familiar. Se establece que los hijos podrán ser considerados beneficiarios hasta los 20 años si cursan estudios secundarios, y hasta los 26 años en caso de estudios universitarios o equivalentes reconocidos por la Santa Sede. Para ello, será necesaria la presentación del certificado de matrícula correspondiente.

El Rescripto también aborda la definición y evaluación de la discapacidad. Establece diferencias claras entre “discapacidad”, “discapacidad grave” e “inhabilidad”, y fija que su reconocimiento corresponde a un colegio médico designado por el Vaticano. Se subraya que “el juicio del colegio médico es inapelable”, garantizando la autoridad y el rigor del procedimiento. Además, se mantiene el derecho a una asignación mensual para quienes cumplan los requisitos establecidos debido a su discapacidad.

Finalmente, se indica que este conjunto normativo será publicado “mediante aficheo en el Patio de San Dámaso y su posterior publicación en los Acta Apostolicae Sedis”, lo que confirma la entrada en vigor oficial de estas modificaciones.

Con estas medidas, el Vaticano reafirma su compromiso de proteger y apoyar a las familias dentro de su propia comunidad laboral, ajustándose a las necesidades contemporáneas y promoviendo una mayor justicia social en el entorno eclesiástico.

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