El Papa presidió la Misa por la Custodia de la Creación en Castel Gandolfo e invitó a poner en «modalidad silenciosa» los ruidos de la vida cotidiana para escuchar «la voz melodiosa de la creación».
El Papa León XIV presidió el pasado 1 de septiembre la Santa Misa por la Custodia de la Creación en los Jardines Pontificios de Castel Gandolfo. La celebración abrió el «Tiempo de la creación», cinco semanas de oración y compromiso por el cuidado de la «casa común» que se prolongarán hasta el 4 de octubre, fiesta de san Francisco de Asís.
En su homilía, el Pontífice partió de las lecturas de la liturgia para invitar a contemplar las obras del Señor, «ejercicio que ciertamente no nos resulta difícil en el contexto de estos maravillosos jardines». El libro de la Sabiduría, recordó, exhorta a admirar la belleza y el poder de la creación «para ser capaces de reconocer al Artífice»; el Salmo 18, a alzar la mirada hacia los cielos que narran la gloria de Dios; y el Evangelio de Mateo, con las aves del cielo y los lirios del campo, revela «qué grande es el amor de Dios por nosotros».
Poner el ruido cotidiano en «modo silencio»
El Papa lo resumió en una imagen: «Pongamos en «modalidad silenciosa» todos los ruidos de las tareas humanas para escuchar la voz melodiosa de la creación, en la que Dios, autor de todas las cosas, nos habla». Ese detenerse ante las obras de Dios, explicó, es un primer paso hacia «una auténtica conversión ecológica, donde los efectos de nuestro encuentro con Jesucristo se hacen evidentes en nuestra relación con el mundo que nos rodea».
De la contemplación, añadió, nace la conciencia del lugar del ser humano en el plan de Dios y de su «responsabilidad personal y colectiva en el cuidado de la armonía original», y de ahí «un compromiso renovado por restaurar las relaciones entre las criaturas según la voluntad de su Artífice».
El lema de la Jornada de este año, inspirado en el profeta Isaías —«con sus espadas forjarán arados»—, atraviesa el mensaje pontificio. León XIV llamó a «transformar la herida en vida» y advirtió de que aún no es tarde para una profunda conversión. «Lo que ha sido utilizado para la destrucción puede ser redirigido hacia la vida: al cuidado de los pobres, al sustento alimentario de los hambrientos y al cuidado de la creación».
Rumbo al centenario de san Francisco
El Santo Padre situó la celebración en un horizonte especialmente significativo: el Tiempo de la Creación concluirá el 4 de octubre, cuando la Iglesia celebrará el octavo centenario del Tránsito de san Francisco de Asís, figura que inspiró al Papa Francisco tanto en la encíclica Laudato si’ como en la creación del propio Borgo. Unido «espiritualmente al Pobrecillo de Asís», León XIV hizo suyo el Cántico de las criaturas —«Loado seas, mi Señor, con todas tus criaturas»— y concluyó: «Con san Francisco queremos renovar nuestro compromiso de vivir y promover esa fraternidad universal que está inseparablemente unida al deber de cuidar la creación».






