El Papa invita «a cada parroquia católica del mundo a participar en la Jornada Mundial de las Misiones». «Renovemos nuestro compromiso con la dulce y alegre tarea de llevar a Jesucristo, nuestra Esperanza, hasta los últimos rincones del mundo»
El papa León XIV ha publicado un videomensaje dirigido a toda la Iglesia universal con motivo de la Jornada Mundial de las Misiones, que se celebra el próximo domingo, 19 de octubre. En su llamamiento, el Pontífice insta fervientemente a todos y cada uno de los fieles católicos a que se unan en oración y apoyo a la labor de llevar el Evangelio a todos los rincones de la tierra, como forma personal de renovar nuestra vocación bautismal.
Cada año, la Jornada Mundial de las Misiones sirve como un punto de encuentro donde «toda la Iglesia se une en oración, especialmente por los misioneros y por la fecundidad de su labor apostólica», afirma. Y, para este 2025 jubilar, el Santo Padre nos invita a reflexionar precisamente sobre la llamada a ser «misioneros de esperanza entre los pueblos».
Así las cosas, León XIV quiere mirar a los ojos de cada creyente y cada comunidad y lanzarles una llamada directa a la participación activa: «Invito a cada parroquia católica del mundo a participar en la Jornada Mundial de las Misiones». Según revela en su intervención, tanto las oraciones como el apoyo manifestados en esta jornada son esenciales, ya que ayudan a llevar a cabo la misión de la Iglesia, incluyendo anunciar el Evangelio, sostener programas pastorales y catequéticos, construir nuevas iglesias, y atender las necesidades de salud y de educación de los hermanos y hermanas en las tierras de misión.
Con ánimo de contextualizar y reforzar esta invitación, el Papa comparte en su videomensaje un breve testimonio del que nace su profunda conexión personal con la labor misionera, pues recuerda los años gastados de su vida sirviendo como sacerdote y, posteriormente, como obispo misionero en Perú. Desde esa experiencia directa, el Santo Padre pudo constatar de primera mano «cómo la fe, la oración y la generosidad manifestadas en esta Jornada pueden llegar a transformar comunidades enteras».
Subrayando, por último, el propósito central de la misión, León XIV insta a los fieles a actuar con determinación: «Renovemos nuestro compromiso con la dulce y alegre tarea de llevar a Jesucristo, nuestra Esperanza, hasta los últimos rincones del mundo», y concluye su mensaje con una profunda expresión de gratitud hacia todos aquellos que, año tras año, participan en esta iniciativa global. De esta forma, el Santo Padre finaliza diciendo: «¡Gracias! Gracias por todo lo que harán para ayudarme a apoyar a los misioneros en todas partes. Dios les bendiga».








