La 30ª edición se celebrará del 27 al 29 de noviembre en la parroquia de Nuestra Señora del Pilar de Madrid, con dulces navideños artesanales como novedad
El mercadillo solidario que organizan las voluntarias del Patronato de Acción Social (PAS) de la Fundación CARF llega a su 30ª edición con un cambio de sede. Del 27 al 29 de noviembre se instalará en los salones de la parroquia de Nuestra Señora del Pilar, en la calle Juan Bravo, 40, de Madrid, y podrá visitarse en horario ininterrumpido de 11:00 a 20:30 horas. El traslado se debe a las obras en los salones parroquiales de San Luis de los Franceses, en la calle Padilla, donde se celebraba habitualmente.
Lo recaudado se destina a sufragar los estudios de seminaristas y sacerdotes diocesanos, así como de religiosos y religiosas, que llegan sobre todo de países con pocos recursos para formarse en la Universidad Pontificia de la Santa Cruz, en Roma, o en las Facultades Eclesiásticas de la Universidad de Navarra, en Pamplona.
Para el aniversario, las voluntarias han incorporado una novedad a la oferta habitual del mercadillo. Una colaboradora que es maestra repostera ha elaborado dulces navideños artesanales, y los visitantes podrán comprar mazapanes, turrones, mantecados y chocolate. El Patronato sigue recogiendo hasta las fechas de la venta donaciones de objetos en buen estado, como vajillas, cuberterías, cristalerías, mantelerías, cuadros o muebles pequeños, que pueden entregarse contactando previamente con la organización.
Nacido en una casa particular
El Patronato de Acción Social surgió en 1989 por iniciativa de un grupo de mujeres que querían implicar a más personas en la oración por las vocaciones sacerdotales y reunir fondos para quienes no podían costearse los estudios. Las primeras ventas se hicieron en un domicilio y el proyecto fue creciendo hasta necesitar un local propio. «Empezó siendo muy pequeño y ha ido creciendo a lo largo de los años. Las primeras ventas se hicieron en una casa particular, después en un local que nos cedía una peluquería, cuya dueña era una buena colaboradora y finalmente accedimos a un local alquilado», recuerda Rosana Diez-Canseco, que copreside hoy el PAS junto a Carmen Ortega, al frente de la tercera generación de voluntarias.
Con los años han aumentado tanto los artículos donados como el número de colaboradores y compradores. «En los últimos años hemos reunido tantos productos que creo sinceramente que es uno de los mercadillos más grandes que se celebran en Madrid», explica la copresidenta.
Además del mercadillo, el Patronato organiza a lo largo del año otras actividades para financiar becas y para comprar mochilas con vasos sagrados que se entregan a los sacerdotes que regresan a sus países para ordenarse después de estudiar en Roma o Pamplona. Las voluntarias guardan el testimonio de un sacerdote filipino que les escribió para agradecerles la suya, ya que celebraba misa cada día en una isla distinta, en capillas que apenas contaban con medios.
Un seminarista indio en Roma
Entre los alumnos que se benefician de estas ayudas está Justin Joseph, nacido en 1998 en Adimaly y perteneciente a la diócesis siro-malabar de Idukki, en el estado indio de Kerala, una región montañosa de población mayoritariamente campesina. Cursa tercero del Bachillerato en Teología en la Universidad Pontificia de la Santa Cruz con una beca de la Fundación CARF. «Estoy profundamente agradecido por la oportunidad de estar en Roma, porque creo que esta experiencia me está ayudando a crecer tanto personal como espiritualmente y a prepararme de manera más profunda para mi futuro ministerio sacerdotal», afirma.
La Fundación CARF, nacida en 1989 por inspiración de san Juan Pablo II e impulso del beato Álvaro del Portillo, ha concedido desde entonces ayudas al estudio a cerca de 30.000 alumnos de 130 países. De ellos, 131 han sido ordenados obispos y cuatro han sido creados cardenales. Las voluntarias del PAS organizan también un segundo mercadillo en Zaragoza, que se celebra cada año en marzo.





