La presidenta de la Federación Española de Asociaciones Provida, Alicia Latorre Cañizares, y la Federación Europea One of Us, han recibido el XI Premio a la Defensa Pública de la Vida que otorga el Instituto CEU de Estudios de la Familia junto con la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP).
Carmen Fernández de la Cigoña, directora del Instituto CEU de Estudios de la Familia, ha abierto la gala señalando esta entrega de premios como el «día grande» de la institución. Durante su intervención, ha recordado que «la familia es el lugar natural de la vida» y ha defendido que esta debe convertirse en el baluarte de su protección. En un momento social en el que la propia vida parece incomodar, el acto se ha presentado como un «canto» a la existencia, una «melodía tierna y dulce» que recorre desde el dolor hasta la superación.
Contra la cultura de la muerte
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Alicia Latorre ha recogido el premio a la Defensa Pública de la Vida manifestando que se siente una persona afortunada por trabajar por los más indefensos. Ha afirmado que «la vida es un don y una oportunidad» y ha explicado cómo diversas situaciones han reforzado su «rebeldía contra la mentira y la manipulación de la cultura de la muerte». Latorre ha querido compartir el mérito, señalando que sería injusto atribuirse el reconocimiento en solitario, ya que ha sido posible gracias al empuje de familias y personas anónimas. Además, ha advertido de que la defensa de la vida en Occidente es una «batalla espiritual» en la que no se han de bajar los brazos.
Por su parte, Ségolène du Closel, directora de la federación europea One of Us, ha incidido en que hace falta «mucha creatividad» para defender la vida, dado que los desafíos legales y sociales han ido cambiando con el tiempo.
Premio Bárbara Castro
La emoción ha marcado la entrega de la VI edición del Premio Bárbara Castro a un Corazón de Madre y Padre, que ha recaído en la familia de Fran, antiguo alumno de la universidad. Alumnos de Comunicación han proyectado un vídeo sobre su cuidado, donde la madre de Fran ha recordado que «la vida te cambia en un segundo». Su hermana, Ana, ha ofrecido un testimonio de sacrificio y amor, explicando que su papel no ha sido solo de acompañamiento, sino de «sostenerlo y creer por él» ante un diagnóstico de muerte cerebral.
Vocación de servicio
En la categoría de creatividad, Clara Sánchez Sañudo, alumna de Medicina, ha ganado el premio por un proyecto cuyos fondos ha destinado íntegramente a las Hermanitas de los Pobres. Fernández de la Cigoña ha destacado que los jóvenes han demostrado ser inteligentes y proactivos, buscando referentes y ejemplos en los que mirarse.
Finalmente, la rectora Rosa Visiedo ha clausurado el acto insistiendo en que «defender la vida es sembrar esperanza». Ha señalado que esta labor ha requerido siempre coherencia, constancia y vocación de servicio, subrayando que la existencia de cada persona tiene un «valor irrepetible» que la sociedad ha de reconocer.








