La Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica ha presentado sus cuentas anuales, destacando una contribución significativa para las necesidades de la Santa Sede
La Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica (APSA) ha dado a conocer los resultados de su balance financiero para el año 2024, revelando un «beneficio extraordinario» que asciende a 62,2 millones de euros. Esta cifra, que marca un hito en la gestión económica del Vaticano, permite a APSA realizar una importante contribución para sufragar las diversas necesidades de la Santa Sede y la Curia Romana.
Según se desprende de la información difundida por Vatican News, la entidad ha destinado 46,1 millones de euros de este beneficio a apoyar directamente las actividades pastorales y administrativas del papa Francisco. Este gesto subraya el papel fundamental de APSA como tesorería y gestor de activos de la Santa Sede, garantizando el respaldo financiero para la vasta misión de la Iglesia.
El arzobispo Giordano Piccinotti, presidente de APSA, ha valorado positivamente estos resultados, calificándolos como «uno de los mejores presupuestos de los últimos años». Esta declaración resalta la eficacia en la gestión del patrimonio y el compromiso con la transparencia que la Santa Sede ha buscado implementar en los últimos tiempos.
El informe de 2024 sigue la tendencia de los ejercicios anteriores, donde APSA también ha contribuido significativamente. En 2023, la entidad reportó un beneficio de 45,9 millones de euros, de los cuales 37,9 millones fueron asignados a la misión papal. Anteriormente, en 2022, la contribución superó los 32 millones de euros. La publicación de estos balances anuales, iniciada de forma pública en 2020, forma parte de los esfuerzos continuos del Vaticano por reforzar la rendición de cuentas y la transparencia en sus finanzas.








