La entidad ha presentado hoy su Memoria Confederal, incrementada por un 5,04 % más de recaudación por donaciones privadas y un aumento del 15,6 % en las aportaciones de empresas e instituciones
Cáritas Española ha anunciado hoy una inversión récord de 486,9 millones de euros para proyectos solidarios en el año 2024, superando casi en medio millón la cifra del año anterior y beneficiando, de esta manera, a más de 2,1 millones de personas dentro y fuera de España. Esta inversión se ha canalizado a través de diversos recursos e iniciativas, ante el creciente número de personas que afrontan dificultades en sus vidas, ya sea por la pérdida de la función protectora del empleo, el encarecimiento de la vivienda o la irregularidad administrativa.
De los 2.185.004 personas apoyadas, 1.178.346 fueron atendidas dentro de nuestro país, y el resto —1.006.658—, acompañadas mediante acciones de Cooperación Internacional. La Memoria Confederal de Cáritas, presentada hoy por su presidente, Manuel Bretón, y la secretaria general de la entidad, Natalia Peiro, subraya el compromiso de la institución frente a las nuevas realidades de pobreza y exclusión social.
Así las cosas, uno de los focos principales de la intervención de Cáritas en 2024 fue la integración de personas migrantes: cerca de la mitad de las personas acompañadas por las más de 4.933 Cáritas parroquiales son trabajadores pobres o con grandes dificultades en el acceso o mantenimiento de su vivienda. En los programas de Acogida y Asistencia, el 80 % de las ayudas solicitadas por las familias se destinaron a pagos de suministros o alquileres, cubriendo de esta manera necesidades básicas.
Un dato alarmante es que el 47 % de las personas atendidas se encontraban en situación administrativa irregular, lo que equivale a aproximadamente 550.000 personas, una cifra que no ha parado de crecer desde 2019. De este modo, Cáritas sigue consolidándose como una de las pocas entidades que acoge a estas personas, ya sea que provengan del sistema de acogida de emergencia o que hayan caído en situación irregular tras agotar sus visados o ser denegada su solicitud de asilo.
Natalia Peiro, secretaria general de la entidad, ha afirmado durante la presentación de la Memoria que el riesgo de pobreza y exclusión «se triplica entre la población extracomunitaria», principalmente debido a su situación administrativa irregular. «Muchas de estas personas trabajan en la economía sumergida», desempeñando un papel humano, económico y social importante, «pero sin reconocimiento». En respuesta a esta emergencia social, la red confederal de Cáritas ha implementado 47 proyectos diocesanos de acogida y acompañamiento para personas en situación administrativa irregular y ha dado su apoyo a la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) para una regularización extraordinaria de este colectivo.
En su apuesta por soluciones a largo plazo, el Programa de Economía Solidaria recibió la mayor concentración de fondos, con 144,8 millones de euros, superando a los programas de Acogida y Asistencia (93,1 millones de euros). Este esfuerzo financiero en itinerarios de inserción sociolaboral y empresas de inserción permitió que una de cada cinco personas beneficiadas lograra reinsertarse en el mercado laboral el año pasado.
En la última década, Cáritas se ha convertido en uno de los mayores promotores de empresas de inserción en España, triplicando los puestos de inserción social hasta superar los 3.100. Peiro ha enfatizado, así las cosas, la importancia de «un modelo económico que priorice el cuidado de la vida y las personas, administrando los recursos con justicia y equidad».
Por otra parte, las graves inundaciones causadas por la DANA a finales de octubre en Valencia, Letur (Albacete), Mira (Cuenca), Málaga y Jerez representaron un reto humanitario inédito para Cáritas en territorio nacional. Gracias a su experiencia en emergencias naturales a nivel global, Cáritas Española articuló una respuesta inmediata, atendiendo a más de 16.000 personas en los primeros seis meses con una inversión cercana a los 10 millones de euros.
El plan de respuesta, centrado en la restitución de medios de vida, rehabilitación de locales y negocios, realojamiento y reacondicionamiento de viviendas, atención psicosocial y apoyo jurídico, contempla un plazo de ejecución de tres años y un presupuesto inicial de 33 millones de euros. Estos fondos provienen de los cerca de 51 millones de euros aportados por multitud de donantes y empresas a través de la campaña de solidaridad Cáritas con las graves inundaciones en España.
Otros programas con significativa inversión incluyeron personas mayores (44,2 millones), personas sin hogar (41,7 millones), y familia, infancia y juventud (24,7 millones). El programa de mujer registró el mayor incremento de fondos en 2024, con un aumento del 24 % y una inversión total de 5,5 millones de euros. Este aumento responde a los datos del IX Informe FOESSA, que señalan que el nivel de exclusión social es mayor en hogares sustentados por mujeres. Cáritas acompañó a 4.081 mujeres víctimas de violencia machista en toda España.
En el ámbito internacional, Cáritas apoyó en 2024 a las personas afectadas por grandes crisis «olvidadas» y conflictos en lugares como Haití, la República Democrática del Congo, Burkina Faso, la región marroquí del Atlas, Ucrania y Tierra Santa. Los proyectos de Cooperación Internacional sumaron una inversión de 20,5 millones de euros y atendieron a más de un millón de personas.
El esfuerzo económico de Cáritas ha sido posible «gracias al generoso apoyo de miles de socios, donantes y colaboradores privados», que aportaron más de 343,5 millones de euros, un 5,04 % más que el año anterior. Destaca asimismo un significativo aumento del 15,6 % en las aportaciones de empresas e instituciones. Las Administraciones Públicas, por su parte, contribuyeron con 143,4 millones de euros.
El balance global de ingresos de Cáritas en 2024 se situó con un 70,5 % de origen privado y un 29,5 % proveniente de los recursos públicas. A pesar del incremento en las cifras, la entidad «mantuvo su objetivo de austeridad», destinando solo el 6 % de los fondos a gastos de gestión y administración. «Llevamos más de dos décadas en este porcentaje de gastos de gestión», ha subrayado Natalia Peiro.
La labor confederal fue sostenida por 69.224 personas voluntarias y 5.916 trabajadores contratados. Manuel Bretón ha querido hacer un reconocimiento especial a los voluntarios, especialmente a aquellos en primera línea durante las inundaciones de la DANA, calificándolos como un «motivo de esperanza y compromiso».
Peiro ha concluido la presentación destacando que la memoria es la «mejor prueba de lo lejos que podemos llegar cuando trabajamos unidos en la defensa de la dignidad de la persona y por el bien común». Este esfuerzo se alinea con el lema de la campaña de Caridad de este año: «Mientras haya personas, hay esperanza».








