MANÁ tiene el objetivo de establecer un modelo de recuperación de alimentos que a su vez genere oportunidades de empleo para personas en situación de exclusión social. Financiada por el Fondo Social Europeo, tiene una duración de tres años
El proyecto MANÁ se inspira en la experiencia del ‘Programa de Aprovechamiento Alimentario’ de FITEl (Formació i Treball) de Cáritas Barcelona, y pretende reforzar y estandarizar este modelo, que incluye experiencias como el proyecto Foodback en MercaBarna. En esta instalación de 900 m², las empresas donan sus frutas y hortalizas que les sobran, las cuales son gestionadas por FITEI para su aprovechamiento, creando empleo social en el proceso. El año pasado, FITEl recuperó 316.000 kg de alimentos a través de sus diversas acciones.
A través de MANÁ, el modelo de gestión de FITEI se consolidará y se transferirá a dos nuevos territorios: Bilbao, a través de Lapiko Catering, y Albacete, mediante la Fundación El Sembrador, ambas empresas de inserción promovidas por Cáritas. Durante los tres años del proyecto, los alimentos recuperados se destinarán a la comercialización a través de las líneas gastronómicas de las entidades participantes. Esto incluye su transformación en productos para restaurantes, servicios de catering, colectividades u obradores de conservas. Se espera que el proyecto genere 14 empleos, de los cuales 6 estarán destinados a personas en situación de exclusión.
Eduardo Ortega, referente del proyecto MANÁ y técnico del equipo de Economía Solidaria de Cáritas Española, explica que el objetivo es «crear un plan de expansión y escalado a otros territorios en los que opera Cáritas» a partir de esta experiencia piloto. Este proyecto se alinea con la reciente Ley de Prevención de las Pérdidas y el Desperdicio Alimentario y la Directiva Marco de la UE sobre los Residuos . Cáritas busca aprovechar el nicho de empleo que generará esta nueva legislación a través de sus empresas de inserción social, ofreciendo oportunidades a personas con dificultades de acceso al mercado laboral.
Cáritas cuenta con una amplia trayectoria en economía social, circular y solidaria, siendo Moda Re, su cooperativa de tratamiento de residuo textil fundada en 2018, un ejemplo destacado. En 2022, se desperdiciaron en España 2.895.272 toneladas de alimentos, mientras que más de seis millones de personas sufren pobreza alimentaria. MANÁ no solo busca reducir este desperdicio, sino también potenciar la inclusión sociolaboral de personas en riesgo o exclusión, ofreciendo formación y capacitación en el sector del aprovechamiento alimentario.
Eduardo Ortega también destaca que el proyecto facilitará la creación de una red de aprendizaje e innovación multiactor y el impulso de una estrategia de comunicación y sensibilización sobre el aprovechamiento alimentario, el emprendimiento social y la inclusión sociolaboral.






