Nada impide a un científico católico practicante llegar a ser presidente del gobierno de un país: eso es lo que ha pasado en las elecciones polacas.
Polonia ha sufrido mucho a lo largo de su historia. Concretamente en el siglo XX se le vino encima la barbarie del socialismo ateo que Hitler y Stalin cogidos de la mano profesaban. Cuando cayó el Muro de Berlín y san Juan Pablo II fue preguntado sobre su papel en el evento, el entonces Papa contestó ‘El Muro de Berlín se ha caído sólo’, significando el lógico final de lo antihumano. Tal vez por eso en Polonia se respeta tanto a la intelectualidad católica profesa, antítesis del socialismo ateo que masacró la nación durante tanto tiempo, y tal vez algo haya influído todo ello en la victoria en las urnas de Karol Nawrocki.
Karol Nawrocki (1983-) obtuvo la Licenciatura en Historia en la Facultad de Historia de la Universidad de Gdansk, donde recibió el título de doctor en dicha disciplina científica en 2013, demostrando así su capacidad de desarrollar investigación científica generadora de conocimiento original. Después completó sus estudios de posgrado en el MBA internacional en Estrategia, Gestión de Programas y Proyectos en la Universidad Tecnológica de Gdansk en 2023. Su trabajo científico le ha hecho autor o coautor de varios libros, así como de numerosos artículos científicos y de divulgación científica sobre la oposición anticomunista, el crimen organizado en la República Popular de Polonia y la historia del deporte. Aquí en España son los desmanes del ateísmo socialista los que la ley de memoria histórica y memoria democrática pretenden eliminar, en Polonia pasa lo contrario y hacen presidente a quienes como Nawrocki los sacan a la luz. Aquí en España tenemos que seguir haciendo lo mismo.
Por convicción personal, por resultados científicos, este señor trabajó en el Instituto de la Memoria Nacional entre 2009 y 2017, y entre 2013 y 2017 dirigió su oficina de educación pública en Gdansk, cuyo objetivo era dar a conocer la barbarie. Si en España esa barbarie no se da a conocer corremos el riesgo de crear generaciones lobotomizadas que no entiendan el presente por desconocer nuestro pasado reciente. En 2017 fue nombrado director del Museo de la Segunda Guerra Mundial en Gdansk, cargo que ocupó hasta 2021. Luego regresó al Instituto de la Memoria Nacional, convirtiéndose en su vicepresidente en junio de 2021.
Así pues, digan lo que digan quienes lo quieran decir, sobre todo quienes se alineen con el socialismo ateo, se puede ser católico, científico y presidente…al menos de Polonia. La lectura de ‘Memoria e identidad’ puede ser más que provechosa para abundar en el tema y conocer la historia de Polonia de la mano de san Juan Pablo II. De cómo el fascismo se origina en el socialismo ateo de izquierdas habla el libro del científico Jose Luis Orella ‘Historia del fascismo’ .








