Ofrecemos una selección de las mejores lecturas propias de este tiempo navideño para entrar, como se debe y sin distracción, en el misterio del nacimiento
Que la Navidad caiga en pleno invierno, en los días más fríos del año favorece, entre otras cosas, todo un imaginario decorativo de interior, con su tropos de estampas hogareñas, tazas humeantes al pie de una chimenea, luces cálidas y acordes tranquilos que invitan al recogimiento. Y de ahí, a un determinado tipo de lecturas, muy distintas a las de Semana Santa o el verano. A continuación, ofrecemos una selección de las mejores lecturas propias de este tiempo navideño para entrar, como se debe y sin distracción, en el misterio del nacimiento.

Una y otra pascua. Monólogos de Navidad y Resurrección (2000)
Joaquín Luis Ortega, sacerdote, historiador, periodista y autor de un buen rosario de títulos, firma esta rara avis navideña que va de una pascua a otra, de la de natividad a la de resurrección, exhibiendo aquí, con buen estilo y prosa fluida, todo un retablillo de figuras que, a cada año que pasa, coinciden en el nacimiento: el pastor, el ángel, la mula, los magos… a todos dedica un soliloquio independiente que, al juntarse, conforman la estampa completa que ya todos conocemos y que, no por ello, ha de dejar de ser contemplada.

Por qué esta noche el amor (1997)
He aquí una extraña joya bibliográfica que aún está sin superar: una antología de poesía navideña, preparada por Miguel de Santiago y Juan Polo Laso en la que se dan cita Machados, Paneros, Montesinos y Albertis. Un recopilatorio que ofrece la misma escena de siempre pero desde lugares muy distintos, a veces contrarios: así, tenemos el arrobo místico de un Alfaro junto al grito de inquietud social de un Arbeloa, por ejemplo. Y es que todos, religiosos o no, coinciden sin problema en el motivo navideño y logran arrancar sus versos más inspirados cuando se trata de cantar a ese niño, que es Dios y hombre y al que han cerrado todas las posadas.

Sermones de Adviento
La BAC recoge y hace suya la invitación de Benedicto XVI de volver sobre los textos de san Buenaventura, textos en los que palpita con fuerza e insistencia toda una teología de la esperanza. Se trata de una esperanza que no tiene más eje vertebral que la palabra de Dios y la certeza de saberse salvado. No en vano se llama a san Buenaventura —y se insiste sobre ello en la introducción— el «teologo de la perfecta alegría», pues se nos revela en estos sermones de Adviento como un cristiano alegre, tranquilo, confiado a la palabra de Dios, ajustado a su voluntad. En una palabra, un santo.

Espera, Adviento y Navidad del Mesías
Se ha dicho y repetido hasta el hartazgo que Jerusalén, así con toda la Tierra Santa, son el quinto Evangelio, y es verdad. En Jerusalén gritan las mismas piedras sobre las que caminó el Señor, y todo, desde el boato esplendoroso del templo más rico hasta la gruta más pobre, oscura y polvorienta cantan la venida del Mesías, que nació allí y que sigue presente, redactando en la misma historia toda su Historia de Salvación. En este libro viene Francesco G. Voltaggio no a informar al detalle sino a dar claves para entender esa gran paradoja que es Tierra Santa y que repite, una y otra vez, el misterio incomprensible de todo un Dios que se hace hombre, pequeño, vulnerable.

La niña blanca y otros cuentos de Navidad
He aquí la novedad editorial de este 2024. Con este nuevo libro de cuentos —mejor que un «libro de cuentas», dice— Fabrice Hadjadj saluda la Navidad. Si en su último libro exponía las sombras de los abusos, con este canta a sus opuestas, a las luces de la inocencia. Se trata de tres cuentos que no por breves, ojo, han de resultar menos hondos. Antes todo lo contrario, porque a veces para plasmar lo inefable de la gracia basta, apenas, con el torpe balbuceo de un bebé.
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Cinco lecturas breves, amables y sustanciosas que bien pueden ayudar a quien se acerque a ellas a preparar cuerpo y alma para la venida del Mesías, que viene, que ya viene.








