Las Jornadas de Pastoral que celebramos al inicio de este año marcan de manera significativa el caminar de nuestra archidiócesis. Son un tiempo privilegiado para detenernos, profundizar y discernir juntos lo que el Espíritu Santo está suscitando hoy en la Iglesia. Impulsados por Él, somos conducidos al «desierto» de la oración, del silencio y de la escucha, para dejarnos renovar interiormente y disponernos a vivir un nuevo Pentecostés que se con creta, entre nosotros, en la celebración de nuestro Sínodo Diocesano.
Vivimos este momento en profunda comunión con toda la Iglesia universal. Como Pedro de nuestro tiempo, el papa León XIV nos convoca a acoger y poner en práctica las conclusiones del Sínodo de Roma, que han resonado como un verdadero canto de esperanza en el marco del Jubileo. Dichas conclusiones pueden sintetizarse en tres grandes llamadas: la renovación de la fe, la conversión personal y comunitaria, y una acción esperanzada que se traduce en misericordia, compromiso con la justicia social y una atención preferencial a los más necesitados. Todo ello con el objetivo de transformar a los peregrinos en auténticos testigos de Cristo y de su esperanza para un mundo herido y sufriente, reafirmando con fuerza la cer teza de que «la esperanza no defrauda».
Estas orientaciones universales encuentran en nuestro Sínodo Diocesano un cauce concreto y encarnado. Somos llamados a profundizar en la comunión eclesial y, volviendo al amor primero, a redescubrir juntos nuestra vocación común a la evangelización. Como nos recordaba san Pablo VI en Evangelii Nuntiandi, la Iglesia existe para creer y anunciar la salvación de Jesucristo, Redentor del mundo. Esta es la razón de ser de toda la Iglesia que peregrina en Toledo: obispos, sacerdotes, vida consagrada y fieles laicos, llamados a caminar unidos en una misma misión.
Las Jornadas de Pastoral, que tendrán lugar en el salón de actos del Colegio de Nuestra Señora de los Infantes, congregan a toda la archidiócesis de Toledo y constituyen el primer gran encuentro de los grupos sinodales. Es una cita ineludible para todos. En primer lugar, por la presencia del ponente, el arzobispo monseñor Luis Marín de San Martín, secretario del Sínodo de los Obispos, a quien el papa Francisco y el papa León XIV han confiado la misión de impulsar la corresponsabilidad y la comunión de toda la Iglesia. Su aportación nos ayudará a comprender mejor cómo caminar juntos en la fe, promoviendo una participación más activa y corresponsable del laicado en una sociedad cada vez más secularizada, que, aun sin saberlo, anhela respirar y beber del agua viva que brota del Corazón de Cristo, cansada de tantas propuestas estériles que generan vacío y desesperanza.
Estas Jornadas son, en definitiva, una llamada a poner nuestra mirada y nuestro corazón en Cristo, a reconocernos como una verdadera familia de bautizados y a seguir dando pasos firmes en la realización de los objetivos de nuestro Sínodo Diocesano. Desde la corresponsabilidad, la escucha atenta del Señor en su Palabra y la centralidad de la Eucaristía, nos abrimos dócilmente a la acción del Espíritu Santo y nos lanzamos hacia un nuevo Pentecostés, confiados en que Él renovará nuestros corazones y nuestras comunidades. Por ello, con actitud humilde y esperanzada, nos acogemos a su gracia, nos dejamos conducir por su luz y nos ponemos en camino, para que la Iglesia de Toledo sea signo vivo de comunión, misión y esperanza en medio del mundo.







