Tras la renuncia del obispo indonesio de Bogor, Paskalis Bruno Syukur, Francisco ha decidido que otro arzobispo italiano acceda a la púrpura
El papa Francisco anunció el lunes que los nuevos cardenales que serán creados en el Consistorio del próximo 7 de diciembre vuelven a ser veintiuno. Tras la renuncia del obispo indonesio Paskalis Bruno Syukur, el Pontífice ha decidido llamar al arzobispo de Nápoles, Domenico Bataglia.
Así, Nápoles será la segunda diócesis que tenga un nuevo cardenal a partir de diciembre. La otra es Turín, en la persona de su arzobispo, Roberto Repole.
Según la biografía publicada en la web de la archidiócesis napolitana, Battaglia nació en Satriano, provincia y archidiócesis de Catanzaro, el 20 de enero de 1963.
Tras formarse en el Seminario Pontificio Regional San Pío X de Catanzaro, fue ordenado sacerdote el 6 de febrero de 1988. Desde 1989 hasta 1992 fue rector del Seminario Mayor de Cantazaro y miembro de Justicia y Paz en su diócesis.
De 1989 a 1992 fue Rector del Seminario Mayor de Catanzaro y miembro de la Comisión diocesana «Justicia y Paz».
Los más desfavorecidos y marginados siempre fueron sus preferidos. De hecho, entre 1992 y 2016 dirigió el Centro calabrese di solidarietà —comunidad dedicada al tratamiento y recuperación de personas con adicción a las drogas.
El 24 de junio de 2016 fue elegido obispo de Cerreto Sannita-Telese-Sant’Agata de’ Goti por el Papa Francisco. Y nombrado obispo de Nápoles el 12 de diciembre de 2020. Tomó posesión en esta última diócesis el 2 de febrero de 2021.








