El Secretario de Estado del Vaticano ha participado en el Global Faith Summit on Climate Action celebrado en Abu Dabi
Una treintena de líderes religiosos firmaron este lunes un compromiso de las religiones en la lucha contra el cambio climático. Dicho acto tuvo lugar en Abu Dabi, con motivo de el Global Faith Summit on Climate Action, en representación de las principales comunidades y tradiciones religiosas del mundo. La declaración interconfesional firmada compromete a los líderes religiosos a movilizar a sus comunidades para hacer frente a la crisis climática y a pedir a los líderes políticos que adopten medidas concretas en la COP28 prevista en Dubái del 30 de noviembre al 12 de diciembre, donde también asistirá el Papa Francisco.
Vatican News ha compartido una entrevista realizada al Secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, quien participó en la ceremonia. Explica que «el cambio climático es una cuestión laica. De hecho, los políticos y el mundo de la política, los científicos, etc., se ocupan de ello. Pero creo que la implicación de los líderes religiosos se debe a que también hay una dimensión ética, una dimensión ética y moral, que la Santa Sede está enfatizando mucho. Por eso creo que en este tema un líder religioso tiene voz para decir algo y agregar motivación a los esfuerzos actuales del mundo para abordar este problema».
Ha hecho referencia al interés del Papa Francisco en la cuestión del cambio climático, poniendo como ejemplo «los dos documentos que ha publicado: Laudato si’, que fue verdaderamente un punto de referencia para muchos líderes mundiales y para muchos gobiernos en la COP de París, cuando firmaron el acuerdo sobre los cambios climáticos, y ahora la Laudate Deum, que es un documento que busca actualizar Laudato si’».
Cambiar el estilo de vida
Añade a su vez que «la Santa Sede está interesada en todos los aspectos del problema, en cuanto a la reducción de las emisiones de gases, el problema del aumento del nivel del mar, etc. Pero nuestra atención se centra sobre todo en dos cosas, en dos cuestiones particulares. El primero es el estilo de vida. No basta con emplear más dinero, lo que no significa que no sea importante invertir dinero, pero no es suficiente. Realmente necesitamos cambiar nuestro modo de vida para no dañar la Creación, no dañar la naturaleza, sino ser administradores responsables de ella, como dijo el Papa: ésta es la tarea que Dios encomendó a la humanidad cuando la creó».
Por último señala que el otro punto a tener en cuenta es la educación. «Es un punto importante, la educación de las nuevas generaciones para utilizar los recursos de este mundo de una manera diferente. Y este es un compromiso universal y mundial de la Santa Sede. Lo retomamos firmando también el Acuerdo de París. Éste fue precisamente el punto destacado por la Santa Sede, porque también nosotros desempeñamos nuestra parte en este compromiso, en lo que respecta a la Ciudad del Vaticano, y en esta etapa podemos tomar algunas medidas concretas. Naturalmente, el nuestro es un Estado muy pequeño, no tenemos un impacto significativo en el fenómeno, pero creemos que podemos hacer una gran contribución en términos de educar a las nuevas generaciones en el uso correcto de los recursos de este mundo».







