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El grito del papa León XIV tras el Regina Coeli: «Nunca más la guerra»

El Pontífice lanza desde la Logia de las Bendiciones de la basílica de San Pedro una fuerte llamada a la paz, citando la situación en Ucrania, Tierra Santa e India y Pakistán

«Nunca más la guerra». Fue el grito del papa León XIV desde la Logia de las Bendiciones de la basílica de San Pedro tras el rezo del Regina Coeli, dirigido a los grandes líderes mundiales. Así realizó una fuerte llamada a la paz, citando, en concreto, la situación en Ucrania, Tierra Santa e India y Pakistán.

«Llevo en el corazón el sufrimiento del querido pueblo ucraniano. Que se haga todo lo posible para alcanzar cuanto antes una paz verdadera, justa y duradera. Que todos los prisioneros sean liberados y que los niños vuelvan con sus familias», dijo en primer lugar.

Luego se refirió a la situación en Gaza, que, dijo, le entristece profundamente: «Que cese inmediatamente el fuego! Que se proporcione ayuda humanitaria a la agotada población civil y que se libere a todos los rehenes».

Finalmente, dijo estar satisfecho con el alto el fuego entre India y Pakistán, al tiempo que deseó que las negociaciones alcancen un acuerdo duradero.

«No tengáis miedo»

Previamente, el Pontífice, recordando que este domingo se celebra la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones, se dirigió a los jóvenes y, con palabras que recordaban a Juan Pablo II, les dijo: «No tengáis miedo».

«Hermanos y hermanas, hoy tengo la alegría de rezar con vosotros y con todo el Pueblo de Dios por las vocaciones, especialmente por las sacerdotales y religiosas. La Iglesia tiene gran necesidad de ellas. Y es importante que los jóvenes encuentren, en nuestras comunidades, acogida, escucha, aliento en su camino vocacional, y que puedan contar con modelos creíbles de entrega generosa a Dios y a los hermanos», aseguro.

Luego, lanzó un mensaje a los jóvenes: «¡No tengáis miedo! ¡Aceptad la invitación de la Iglesia y de Cristo Señor!».

Misa cerca de la tumba de San Pedro

Antes de la oración mariana, a primera hora de la mañana, el Santo Padre se acercó a las grutas vaticanas para celebrar la Eucaristía cerca de la tumba de San Pedro. Le acompañó el prior general de la Orden de San Agustín, Alejandro del Moral.

En la homilía, León XIV subrayó la necesidad de salir a anunciar el Evangelio sin miedo. A anunciarlo con palabras, pero, sobre todo, con la vida: «Dando la vida, a veces, con grandes sacrificios para vivir esta misión».

También recalcó la importancia de escuchar y de entrar en diálogo. Primero, al Señor y, luego, a los demás, «para tender puentes, para no juzgar, para no cerrar puertas, pensando que tenemos toda la verdad y que nadie puede decirnos nada».

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