El Papa Francisco ha recibido este viernes a los niños de Acción Católica, a quienes ha invitado a «ser luces para el mundo, para tocar el corazón de tantas personas, especialmente de los que pueden frenar la espiral de violencia». En estas fechas navideñas el Santo Padre no se olvida de la guerra. «¿Sabéis cuántos niños han muerto en Gaza en esta última guerra? Más de tres mil. Y en Ucrania son más de 500, en Yemen, en estos años de guerra son miles».
En este contexto, ha recordado a los menores de Acción Católica que especialmente hoy tenemos necesidad de amarnos los unos a los otros, como nos recuerda la Navidad. «Jesús ha nacido, se ha hecho pequeño, ha vivido en una familia con María y José y sigue presente a nuestro lado y en cada uno de nosotros: porque nos ama, nos es amigo. Esto es un regalo estupendo que conlleva consigo otro: que también nosotros podamos amarnos los unos a los otros como hermanos».
Un mensaje que ha repetido en la audiencia a los organizadores del Concierto con los Pobres que se ha celebrado en el Aula Pablo VI. «Os agradezco porque conseguís ofrecer un concierto gratuito a miles de personas indigentes, y con la música ofrecéis un momento de encuentro, de compartir (…) Esto es muy coherente con el mensaje de Navidad».
El Pontífice ha querido señalar la diferencia entre hacer un concierto con los pobres y no para los pobres. «Dios ha venido para nosotros, ¿pero cómo? Viniendo a habitar con nosotros, es más, volviéndose uno de nosotros. Este misterio nos deja sin palabras. Es demasiado grande, nos supera. Pero a la vez, lo podemos experimentar en el encuentro con el otro distinto a mí».
Además, se ha reunido con el señor Reniery Augusto Jiménez Dubón, embajador de Honduras ante la Santa Sede, que le ha presentado sus cartas credenciales; con la señora Juvita Rodrigues Barreto de Ataíde Gonçalves, embajadora de la República Democrática de Timor Oriental ante la Santa Sede; a monseñor Maurizio Bravi, observador permanente ante la Organización Mundial del Turismo; a monseñor Filippo Iannone, prefecto del Dicasterio para los Textos Legislativos; y al señor Qu Dongyu, director general de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura.







