Skip to content Skip to sidebar Skip to footer

El Papa repasa su viaje a España y agradece la acogida de la gente

León XIV repasó en una audiencia general la estancia en nuestro país: «He percibido, a través de los diversos encuentros, la necesidad de escuchar en la voz del Papa el Evangelio de la esperanza»

El percance del avión que tenía que trasladar a León XIV desde Tenerife a Roma pasará a formar parte del anecdotario de los viajes papales. El rey Felipe resolvió con prontitud la situación y el Pontífice pudo volver a la Ciudad Eterna en un horario razonable. Sin embargo, esta circunstancia privó a los periodistas a bordo del vuelo papal de la tradicional rueda de prensa que los Papas ofrecen cada vez que regresan de un periplo. León XIV retomó su agenda vaticana de inmediato. El domingo, tras el rezo del ángelus, pronunció unas primeras palabras de agradecimiento hacia nuestro país por todo lo vivido durante su viaje apostólico: «Agradezco al pueblo español, que me ha acogido con gran entusiasmo y devoción, y, de manera especial, a su majestad el rey. Mi agradecimiento afectuoso va igualmente a los obispos, a las comunidades que he visitado y a toda la Iglesia que está en España. ¡Que Dios bendiga siempre a España!».

El lunes, el Papa se trasladó a Castel Gandolfo para disfrutar de su jornada de merecido descanso y, a la salida de las Villas Pontificias, respondió a las preguntas de los periodistas. El Vaticano había avisado a los comunicadores de que, dado que no pudo celebrarse rueda de prensa en el avión papal, León tendría a bien responder ahí mismo a algunas cuestiones. El Santo Padre explicó que le sorprendió «la respuesta entusiasta de tantas personas en todos los lugares». Se confesó contento por lo vivido en España, «por poder celebrar la fe», y reconoció la labor de los voluntarios. «Ha sido maravilloso», dijo. A preguntas de los periodistas, recordó además a la clase política española la invitación al diálogo que lanzó en el Congreso, invitación, repitió, «a escucharnos los unos a los otros y no siempre estar criticando o insultando a la oposición sin llegar a acuerdos para el bien común».

Un día después, el miércoles 17 de junio, dedicó la audiencia general a repasar su estancia en España, «país europeo de antigua y riquísima tradición católica», señaló. Puso de manifiesto cómo fue recibido «con entusiasmo y apertura a la escucha»: «En todas partes he encontrado multitudes que me han dado la bienvenida con gran cariño. Este hecho no era algo que se pudiera dar por sentado, y merece una reflexión». Para León, esta acogida «manifiesta la necesidad generalizada de reencontrarse unidos sobre un fundamento verdadero y profundo, no ideológico ni de interés parcial. Ese fundamento que solo Cristo, en último término, puede asegurar». «He percibido, a través de los diversos encuentros, la necesidad de escuchar en la voz del Papa el Evangelio de la esperanza para esta humanidad nuestra de hoy», añadió.

El Pontífice subrayó que España supo combinar lo moderno y lo antiguo, hecho que «me ha hecho percibir directamente el carácter propio de Europa, su riqueza inestimable, como realidad actual, no superada»; un patrimonio, afirmó León, «que hay que custodiar con cuidado, para poder invertirlo en el hoy global con sus desafíos históricos». Aludió, además, a los testimonios que pudo escuchar, desde el de los niños al de las víctimas de abusos, los presos o los migrantes. Incidió precisamente en la necesidad de abordar el fenómeno migratorio con planes de acción concretos que no se olviden de la dignidad humana con espíritu de fraternidad.

No quiso terminar sus palabras sin dar las gracias a quienes han rezado por el viaje, en especial, el Papa mencionó a las comunidades contemplativas. «Sigan rezando para que, mediante la intercesión de la Virgen María, las semillas que he esparcido den frutos abundantes», deseó.

This Pop-up Is Included in the Theme
Best Choice for Creatives
Purchase Now