Este arzobispo carmelita, natural de Nápoles, fue nombrado obispo auxiliar por Juan Pablo II, Benedicto XIV lo envió como titular a una diócesis y Francisco lo nombró prefecto para los Textos Legislativos
León XIV ha hecho este viernes su primer gran nombramiento en el Vaticano. Y es, precisamente, la persona que ocupará el cargo que él mismo ostentaba antes de ser elegido Papa: prefecto del Dicasterio para los Obispos.
Se trata de una encomienda importante, pues a este dicasterio corresponde todo lo relativo «a la constitución y provisión de las Iglesias particulares y al ejercicio de la función episcopal en la Iglesia latina». En concreto, se encarga del nombramiento de obispos.
Iannone, carmelita y natural de Nápoles, tiene una gran trayectoria en puestos de responsabilidad. En 2001 se convirtió en el obispo más joven de Italia tras ser nombrado por Juan Pablo II auxiliar de Nápoles, donde ejerció como vicario general, coordinador de los vicarios y moderador de la Curia. En 2009 fue enviado a Sora-Aquino-Pontecorvo por Benedicto XIV.
Por su formación jurídica, fue miembro del Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica, consultor de la Congregación para Institutos de Vida Consagrada o miembro del Consejo para Asuntos Jurídicos de la Conferencia Episcopal Italiana.
En 2012, Benedicto XVI lo llevó a la diócesis de Roma, donde estuvo hasta 2017, cuando entró en el entonces Pontificio Consejo para los Textos Legislativos como secretario adjunto. En 2018, por deseo del papa Francisco, se convertiría en presidente de este organismo, hoy dicasterio.








