El pontífice reafirmó este martes que el fin de la guerra en Ucrania es posible, aunque requiere esfuerzo constante de oración y compromiso. Su mensaje llega en un contexto de nuevas conversaciones internacionales que buscan abrir una salida al conflicto.
El Papa León XIV renovó este 20 de agosto su insistencia en la paz para Ucrania, al señalar que «hay esperanza, pero todavía es necesario trabajar mucho, rezar mucho y buscar verdaderamente la vía para seguir adelante y encontrar la paz». El pontífice, que habló brevemente a periodistas tras regresar de Castel Gandolfo, insistió en que la solución del conflicto no pasa únicamente por los despachos diplomáticos, sino también por el esfuerzo espiritual de quienes creen en un horizonte distinto.
Consultado sobre sus contactos con líderes internacionales, León XIV respondió que mantiene conversaciones «de vez en cuando» con algunos de ellos y que la clave está en no abandonar la búsqueda: «Recemos y busquemos el modo de progresar». Desde su elección en mayo, el Papa estadounidense ha convertido la guerra en Ucrania en una de las prioridades de su pontificado, ofreciendo incluso al Vaticano como sede de posibles conversaciones.
Sus declaraciones coinciden con la reactivación de ciertos intentos de diálogo a nivel internacional. En los últimos días se han celebrado encuentros entre dirigentes como Vladímir Putin, Volodímir Zelenski y el presidente estadounidense Donald Trump. Aunque sin resultados concretos, estas conversaciones han devuelto a la mesa la posibilidad de algún avance, si bien los obstáculos siguen siendo considerables.
La Santa Sede evita pronunciarse sobre estas iniciativas políticas y mantiene su propia línea, centrada en la convicción de que la paz no se alcanzará únicamente mediante acuerdos técnicos o intereses estratégicos. «No basta con negociar —pareció subrayar el Papa—, también hay que rezar y comprometerse personalmente».
Con esta intervención, León XIV vuelve a situar el foco en la dimensión humana y espiritual del conflicto, recordando que la paz no será fruto inmediato de una cumbre internacional, sino de un proceso largo que exige perseverancia.








