Es referente en un modelo de atención que combina profesionalidad, humanidad y respeto al carisma de cada congregación
Garantizar una calidad de vida digna para las personas mayores se ha convertido en uno de los principales desafíos sociales y las instituciones religiosas se enfrentan al reto de cuidar a quienes durante décadas han dedicado su vida al servicio de los demás. Fundación Aliados por la Integración, con más de 20 años de experiencia, ha desarrollado un modelo que combina profesionalidad, humanidad y respeto al carisma propio de cada congregación. «Uno de los principales desafíos es garantizar una calidad de vida digna para los mayores», explica Carlos Buerba, director de Instituciones Religiosas. Con presencia en más de 120 centros, atendiendo a más de 2.000 usuarios y colaborando directamente con 57 instituciones religiosas en todo el territorio nacional, Aliados por la Integración ha consolidado una red de profesionales cuyo cometido es mejorar la calidad de vida en casas sacerdotales y enfermerías religiosas.


Una estructura multinivel
El éxito del modelo de Aliados por la Integración reside en su estructura organizativa, diseñada para garantizar la máxima calidad en todos los niveles de atención. Esta red de profesionales trabaja de forma coordinada para ofrecer servicios adaptados a las necesidades de cada comunidad. Pero, ¿cómo empieza todo el proceso? Tras el primer contacto con la congregación, comienza la etapa de análisis de necesidades coordinada entre el Área de Innovación y Proyectos, que define la dimensión adecuada para un servicio de calidad, y la Dirección Operaciones, desde donde se fijan los equipos necesarios.
A partir de ese momento, cada servicio se asigna a una persona responsable (Gerente de Operaciones). Es el caso, por ejemplo, de Romina Ruiz, gerente de Operaciones en diferentes servicios a congregaciones religiosas en Madrid y Ciudad Real. En la práctica, es la cara visible de Fundación Aliados para las superioras y superiores a la hora de plantear sus inquietudes, dudas y mejoras. Una figura cercana y de confianza que también gestiona todas las incidencias que surgen en el día a día. «La cercanía con los equipos es un aspecto fundamental para liderar con éxito», explica Romina.


El día a día
En el nivel de atención directa, los profesionales de Aliados por la Integración trabajan día a día para garantizar el bienestar de los residentes, siempre respetando la identidad y tradiciones de cada congregación. Guillermo Mazza, gerocultor en Hermanos Maristas de Villalba, destaca el enfoque personalizado basado en el modelo de atención centrado en la persona. «No puedes dedicar la misma estrategia con todos los mayores. El método consiste en observar, escuchar, empatizar y personalizar», indica.
Esta personalización se extiende a todos los ámbitos. Patricia León, fisioterapeuta en las enfermerías de los Hermanos Maristas Nuestra Señora de la Roca y Santísima Eucaristía Negrales de Madrid, señala la importancia de adaptar el tratamiento al propósito de la persona mediante un proceso de escucha activa. Por su parte, Eva María Parrilla, terapeuta ocupacional en la enfermería religiosa de Esclavas del Divino Corazón de Jesús y en Hermanos Maristas Nuestra Señora de la Roca de Madrid, incide en el proceso de adaptación a las congregaciones según los tiempos y características de los residentes en cada casa y, a partir de ahí, «establecer rutinas que les ayudan a mantener habilidades cognitivas y prácticas de autocuidado para llevar una vida más independiente y satisfactoria». Parrilla destaca además el equilibrio de la terapia ocupacional con la práctica espiritual.
La alimentación constituye también un pilar fundamental en el cuidado integral que ofrece Fundación Aliados, implementando el sistema APPCC (Análisis de Peligros y Puntos de Control Críticos) para garantizar la seguridad alimentaria en todas sus instalaciones. Carmen García-Siso, directora de la residencia Nª Señora del Pilar en Madrid, explica que los menús, elaborados por nutricionistas profesionales, parten de una dieta basal que luego se adapta a necesidades específicas —diabética, texturizada, sin gluten/lactosa—, logrando un equilibrio entre los requerimientos nutricionales de los mayores y la rica tradición gastronómica española. También se incorpora una dimensión cultural y espiritual.
Servicios complementarios
El enfoque multidisciplinar de Aliados por la Integración abarca tres áreas clave de actuación: servicios socioasistenciales y sociosanitarios, servicios generales —cocina, limpieza, mantenimiento, jardinería—, y servicios de gestión —ayudas a la dependencia, orientación jurídica, prevención de riesgos laborales—. En cuanto a la Gestión de Ayudas a la Dependencia, ofrece un servicio integral que incluye asesoramiento especializado, gestión del proceso administrativo, optimización económica, cumplimiento de obligaciones legales, seguimiento personalizado y coordinación profesional. Este servicio permite a las congregaciones religiosas acceder de manera eficiente a las ayudas disponibles, optimizando recursos y mejorando la calidad de vida de las personas dependientes.





Vida Plena: un modelo de éxito
Y para aquellas congregaciones que quieren dar un paso más allá, Fundación Aliados ha creado Vida Plena, un modelo pionero de atención sociosanitaria diseñado específicamente para comunidades religiosas que supera el enfoque tradicional del cuidado a mayores centrado en la enfermedad. A diferencia de los modelos convencionales, Vida Plena sitúa el foco en las capacidades y fortalezas de cada religioso, no en sus limitaciones, y abarca todas las dimensiones: física, cognitiva, emocional, social y espiritual. Este programa, implementado con éxito en centros como la Enfermería Religiosa de Maristas en Benalmádena (Málaga), parte de una evaluación previa para identificar «lo que realmente importa» a cada persona, respetando su individualidad y dignidad, mientras reconoce el desafío que supone la transición de cuidar a ser cuidado para quienes han dedicado su vida al servicio. Los resultados, según explica Vanesa Oliver, gerente de Operaciones en la citada casa de Benalmádena, han sido «realmente positivos a todos los niveles».
Mirando al futuro
El futuro de la atención a personas mayores en instituciones religiosas apunta hacia una mayor concentración de recursos. «Las enfermerías religiosas van a ser cada vez más grandes y se van a concentrar«, explica Almudena Fontecha, presidenta del Comité Ejecutivo de Aliados, quien añade que «serán necesarias entidades con capacidad de gestionar todos esos recursos y el personal para garantizar una atención de calidad».








