Jean-Paul Vesco es arzobispo de Argel y nuevo cardenal en el consistorio convocado por el papa Francisco el 7 de diciembre de 2024
¿Cómo ha recibido este nombramiento?
Es un signo dirigido a nuestra pequeña Iglesia de Argelia, a la que el Santo Padre ya había honrado beatificando a diecinueve de sus miembros, entre ellos los monjes de Tibhirine, asesinados entre 1994 y 1998, junto a un pueblo asolado por la violencia islamista.
¿Cómo le ayuda este ejemplo de los cristianos mártires?
Creo que el testimonio de una Iglesia que se considera ciudadana —inmersa en una sociedad que vive como exclusivamente musulmana— genera grandes preguntas en muchos y supone una fuente de fraternidad para muchos otros.
¿Cómo es la comunidad católica en Argelia?
Es cierto que la composición de nuestra Iglesia ha cambiado mucho desde principios de los años 2000. En nuestras Misas o encuentros es fácil encontrarse con frecuencia a personas de una veintena de nacionalidades, procedentes de varios continentes. El creciente deseo de sinodalidad en la Iglesia universal permite una mejor consideración de la internacionalidad de nuestra Iglesia y, por tanto, de su catolicidad.







