Es un proyecto de la Fundación Prolibertas en Málaga para formentar la reconstrucción de las vidas de estas mujeres
Ya está en funcionamiento la Casa Libertad Jacaranda en la ciudad de Málaga, un hogar de acogida y acompañamiento de mujeres que acaban de salir de prisión promovida por la Fundación Prolibertas. El objetivo, como señalan desde la Orden de los Trinitarios, es «liberar a quienes viven en situaciones de cautiverio y exclusión, devolver dignidad a quienes la han perdido, y anunciar la misericordia de Dios a través de gestos concretos de redención». La casa está destinada a mujeres sin recursos económicos ni redes de apoyo que, tras salir de prisión, buscan reconstruir su vida desde la dignidad, la libertad y la esperanza.
En palabras del padre Antonio Jiménez Fuentes, director general de la Fundación, «Jacaranda es más que un nombre, es un árbol que florece en primavera, que resiste y embellece el paisaje urbano, igual que quienes comienzan una nueva etapa tras un tiempo difícil». La casa no está pensada como un refugio sino como un espacio de liberación en el que se hace visible que «el rostro de Dios no condena, sino que libera; un Dios que se hace compañero de camino». La casa se suma a la red de casas que la fundación Prolibertas tiene en otras ciudades de España.
Este proyecto sale adelante con el apoyo de voluntarios, trabajadores, entidades y religiosos. Como ha señalado durante la presentación Ana María Cebrián, teniente de alcalde de Antequera, «si las administraciones no contáramos con órdenes religiosas y fundaciones como Prolibertas, no podríamos llegar a todos. La colaboración público-privada es clave, y es posible porque hay personas comprometidas detrás, como los voluntarios que lo hacen posible».
También han estado presentes como representación de las distintas administraciones, Ana María Villalón, directora del Centro de Inserción Social Evaristo Martín Nieto de Málaga; Ruth Sarabia, delegada territorial de Inclusión Social, Juventud, Familias e Igualdad de la Junta de Andalucía; Francisco José Marín Ávila, diputado delegado de Tercer Sector, Cooperación INternacional y Mayores de la Diputación Provincial de Málaga y Francisco Manuel Cantos Recalde, concejal del Área de Derechos Sociales, Diversidad, Igualdad y Accesibilidad del Ayuntamiento de Málaga.
Al finalizar el acto, los asistentes han recibido un bote de cristal con semillas de jacaranda, como símbolo de crecimiento, de vida y de la posibilidad de un nuevo comienzo.








