Skip to content Skip to sidebar Skip to footer
Protestas agricultores

La Iglesia defiende a los agricultores en sus protestas: «Alzamos la voz por quienes trabajan para alimentar a nuestras comunidades»

El arzobispo de Oviedo y los obispos de Zamora y Salamanca denuncian «las trabas administrativas que no reconocen la dignidad de estas personas, de sus familias y de su trabajo»

La Iglesia que peregrina en España no permanece ajena a las protestas de los agricultores y ganaderos ante la crítica situación a la que les están llevando las exigentes normativas ambientales, la inflación, la falta de sensibilidad de la Política Agraria Común y las consecuencias de la sequía.

Aparte de acompañar el sufrimiento de cualquier familia, resuenan sobre estas movilizaciones las palabras del Pontificio Consejo de Justicia y Paz sobre el trabajo agrícola y ganadero. Un sector que, a su juicio, merece «una especial atención, debido a la función social, cultural y económica que desempeña, a los numerosos problemas que debe afrontar en el contexto de una economía cada vez más globalizada, y a su importancia creciente en la salvaguardia del ambiente natural».

En este contexto de crisis, el obispo de Zamora, Fernando Valera, ha señalado que «la Iglesia quiere elevar su voz a favor de quienes trabajan incansablemente para alimentar a nuestras comunidades, generando actividad en la zona rural, desempeñando un papel fundamental en la gestión sostenible del territorio y sosteniendo la identidad de nuestra historia y tradiciones».

En su escrito, el prelado ha querido recordar también al joven zamorano que denunciaba desde su tractor que les «están robando el futuro. No nos dejan ganarnos la vida con nuestra profesión», un grito desesperado que «no debería pasar desapercibido para la comunidad, porque no es el problema de unos pocos, sino de todos».

A este respaldo se ha sumado el obispo de Salamanca, José Luis Retana, quien denuncia en su carta cuaresmal «las trabas administrativas, los bajos precios, la productividad controlada y subvencionada que no reconocen, en muchos casos, la dignidad de estas personas, de sus familias y de su trabajo».

«Agricultores y ganaderos, cuyos campos y cabañas están bajo mínimos, con un desamparo notable por algunas administraciones varias. Gente honrada en su duro trabajo que expresan sus derechos conculcados en toda Europa. Menos ideología fútil y más solidaridad útil esperamos para ellos», ha declarado el arzobispo de Oviedo, monseñor Jesús Sanz, en la red social X.  

En su formato más tradicional de carta, el obispo de Zamora ha llamado «a una profunda reflexión sobre el significado del trabajo del campo, a valorar y apoyar las felices experiencias de cooperativismo que fortalecen el sector, a reconocer el esfuerzo de quienes producen los alimentos que llegan a nuestras mesas, a entender las dificultades por las que atraviesan los productores».

También «a aceptar su legítimo derecho a la huelga como recurso inevitable para obtener el beneficio proporcionado», recordando que, «para los cristianos, la agricultura y la ganadería son vocaciones sagradas, pues en ellas se expresa la responsabilidad dada por Dios de cuidar y cultivar la tierra».

Por su parte, Retana ha pedido, de manera concreta, tener muy presente la situación en el Ofertorio de cada Eucaristía, «pues el Pan de la Vida y el Cáliz de Salvación que comulgamos, son “fruto de la tierra, de la vid y del trabajo del hombre” convertidos en Cuerpo y Sangre del Señor por la efusión del Espíritu Santo».

De esta forma, Valera ha expresado que «las administraciones públicas deberían posibilitar que los hombres y mujeres del campo puedan seguir desarrollando su actividad en beneficio de toda la comunidad», subrayando el gran desafío que supone impulsar «políticas capaces de integrar al sector en una economía moderna, superando el asistencialismo y generando márgenes justos de beneficios en la cadena de producción y distribución de los alimentos».

Por todo ello, el obispo de Zamora se despide pidiendo a la comunidad cristiana que «ore por el trabajo digno de todos, especialmente por el de los agricultores y ganaderos», así como a los afectados que, pese a la terrible incertidumbre, «no pierdan la esperanza de ganar su sustento de una forma digna y de esta manera puedan atender a las necesidades materiales, sociales, culturales y espirituales de sus familias».

This Pop-up Is Included in the Theme
Best Choice for Creatives
Purchase Now