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La Iglesia en España presenta su Memoria de actividades: siguen creciendo los bautismos de adultos

La tendencia de los últimos años se confirma: cada vez son más las personas que acceden al sacramento a edades más elevadas

Hay una tendencia en los últimos años al crecimiento del bautismo entre los adultos en nuestro país y en nuestro entorno. Tendencia que se ve respaldada por las cifras, pues la Memoria de actividades de la Iglesia católica en España, presentada este jueves, recoge un crecimiento de bautismos entre los mayores de 7 años.

En total, las personas de este colectivo que se bautizaron en 2024, año al que corresponde la Memoria, asciende a 13.323 —casi el 10 % de todos los bautizados en este periodo—, frente a los 11.835 de 2023 y los 11.270 de 2022.

«No estamos en las cifras de otros países de Europa, como Francia. Pero esto quiere decir, por otra parte, que mantenemos un número más alto de bautismos de niños como en otros países. Lo positivo es la tendencia de adultos que deciden voluntariamente acercarse a los sacramentos de iniciación cristiana», ha subrayado César García Magán, secretario general de la CEE, durante la rueda de prensa de presentación de la Memoria.

En sentido opuesto a esta clara tendencia al alza, la totalidad de los sacramentos experimenta un ligero descenso: el Bautismo pasa de 152.426 a 146.370 personas; las confirmaciones descienden de 107.153 a 103.535; 31.462 matrimonios y 26.013 unciones de enfermos frente a los 33.500 y 26.120 de 2024, respectivamente; mientras que la celebración de primeras comuniones queda establecida en 154.677.

En cuanto a la asistencia a la Eucaristía, más de 8.236.000 personas acuden regularmente a misa. Cada año se celebran en España más de 9,5 millones de Eucaristías.

Más allá de las cifras sacramentales, la Memoria, elaborada por la Oficina de Transparencia de la Conferencia Episcopal Española, subraya la amplitud del compromiso de la Iglesia, cuya misión se desglosa en el anuncio del mensaje cristiano, la celebración de los sacramentos y la vida de caridad.

«Se trata de contar lo que somos y lo que hacemos», ha afirmado en rueda de prensa César García Magán, secretario general de la CEE, que ha subrayado que lo que hace la Iglesia con esta memoria es «un ejercicio de transparencia» hacia adentro y hacia la sociedad.

Esta vasta vocación es sostenida por un gran número de personas dedicadas, incluyendo 14.994 sacerdotes, 31.503 religiosos, 82.106 catequistas, y más de 407.000 laicos asociados. En total, sacerdotes, religiosos y seglares dedicaron 48,83 millones de horas a la actividad pastoral.

Ahorro al Estado de 5.000 millones en educación

En el ámbito del anuncio de la fe y la educación, la labor de la Iglesia resulta fundamental en la sociedad. Los 2.527 centros educativos católicos fueron elegidos por los padres de 1.482.503 alumnos. La iniciativa de estos centros supone, además, un ahorro para el Estado que superó los 5.000 millones de euros anuales —5.067 millones— en 2024, lo que implica un incremento del 30 % en cuatro años. Por otra parte, casi tres millones de alumnos eligieron la asignatura de Religión en su formación académica. En la dimensión global, la labor misionera sigue siendo crucial, con 9.648 misioneros españoles desplegados en 1.131 territorios de misión distribuidos a lo largo y ancho de 133 países.

Casi cuatro millones de personas recibieron asistencia social o sanitaria

En cuanto a la vida de caridad y el servicio a los más necesitados, el documento destaca que casi 4 millones de personas se beneficiaron de la actividad desarrollada en más de 9.000 centros sanitarios y asistenciales de la Iglesia católica en 2024. Los 8.088 centros asistenciales atendieron directamente a 2.482.107 personas. El mayor esfuerzo asistencial se centra en la lucha contra la pobreza, donde 6.282 centros atendieron a casi 2 millones de personas.

La dedicación se extiende a pastorales específicas de gran necesidad social: en la Pastoral de la Salud, 882 capellanes y 18.832 voluntarios realizan más de 164.000 visitas mensuales a enfermos, mientras que la Pastoral Penitenciaria cuenta con 159 capellanes y 2.047 voluntarios en 84 centros. Además, la Iglesia mantiene su compromiso con la protección de menores y personas vulnerables, con 242 oficinas que impartieron formación para la prevención de abusos a 224.073 personas durante 2024.

Finalmente, la Memoria aborda el soporte económico y la transparencia que permiten esta intensa actividad. La Iglesia se sostiene gracias a la aportación directa de los fieles, que contribuyen con casi 400 millones de euros. A esto se suman los 326 millones de euros provenientes de la asignación tributaria, apoyada por 9 millones de contribuyentes que marcaron la X en su declaración de la renta. La actividad de la Iglesia diocesana tiene una importante repercusión socioeconómica: por cada euro gastado en su misión pastoral, social y cultural, se generan 1,65 euros en la economía española.

«Hay muchas personas que valoran y consideran positivo, un servicio a la sociedad, lo que hace la Iglesia», ha subrayado García Magán al hablar del apoyo con la X en el IRPF.

Estos datos muestran —ha recalcado Ester Martín, directora de la Oficina de Transparencia de la Conferencia Episcopal Española (CEE)— que la Iglesia «es la mayor red social cara a cara de nuestra sociedad».

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