La introducción de esta nueva Misa dedicada a una necesidad civil concreta responde a las instancias sugeridas por la encíclica Laudato si’, del difunto papa Francisco, llegadas «desde todo el mundo»
La Santa Sede ha presentado hoy un nuevo formulario de la Misa para el cuidado de la creación —la llamada «Missa pro custodia creationis»— a cargo del Cardenal Michael Czerny, prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, y Vittorio Francesco Viola, secretario del Dicastero para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos. El nuevo texto se ha añadido a las «Misas para diversas necesidades u ocasiones» —«Missae pro variis necessitatibus vel ad diversa»— del Misal Romano, ubicándose de manera específica entre las oraciones «para las necesidades civiles».
La introducción de esta nueva Misa dedicada a una necesidad civil concreta responde a las instancias sugeridas por la encíclica Laudato si’, del difunto papa Francisco, llegadas «desde todo el mundo». En las últimas décadas, la Iglesia ha sostenido consistentemente la «recíproca responsabilidad entre ser humano y naturaleza», y este decreto viene a refrendar este camino.
El compromiso de la Iglesia con la creación se ha visto reflejado en importantes documentos previos, como el mensaje de san Juan Pablo II para la Jornada Mundial de la Paz de 1990, «Paz con Dios Creador, paz con todo lo creado», y la mencionada encíclica Laudato si’, sobre el cuidado de la casa común, publicada hace diez años. Las Sagradas Escrituras, por su parte, exhortan desde siempre a los hombres a contemplar el misterio de la creación, a la que consideran el inicio de la historia de la salvación, que culmina en Cristo y recibe de Él la luz decisiva.
En un momento en el que se ha hecho evidente que la obra de la creación «es seriamente amenazada a causa del uso irresponsable y del abuso de los bienes que Dios nos ha confiado», la Iglesia busca con este nuevo formulario de oraciones para la Misa dar gracias al Creador y pedirle la capacidad de custodiar su don. Así, la Misa pro custodia creationis se inicia con la antífona: «Los cielos narran la gloria de Dios y la obra de sus manos anuncia el firmamento» (Sal 19,2). Los Evangelios previstos nos muestran los lirios del campo y los pájaros del cielo (Mateo 6,24-34) y narran el pasaje de Jesús calmando el mar en tempestad (Mateo 8,23-27). A través de esta Eucaristía, la Iglesia busca ofrecer un «sostén litúrgico, espiritual y comunitario para el cuidado que todos debemos prestar en relación a la naturaleza, nuestra casa común».
Esta nueva fórmula se describe, así las cosas, como un «gran acto de fe, esperanza y caridad», y se proclama que es «motivo de alegría». Esta Misa renueva nuestra gratitud, refuerza nuestra fe y nos invita a «responder con cuidado y amor, en un sentimiento siempre creciente de maravilla, respeto y responsabilidad». También nos llama a «ser fieles administradores de aquello que Dios nos ha confiado en nuestras decisiones cotidianas y en las políticas públicas, así como en la oración, en el culto y en el modo con el cual vivimos en el mundo».
El tema de la creación, en realidad, siempre ha estado presente en la liturgia católica. Cuando se celebra la Eucaristía, nos dice Francisco en Laudato si’, «todo el cosmos rinde gracias a Dios… La Eucaristía une el cielo y la tierra, abraza y penetra todo el creado». Durante cada Misa, se bendice a Dios por el pan y el vino, reconocidos como «fruto de la tierra… fruto de la vid… y del trabajo del hombre». Además, cada domingo y solemnidad, se proclama la fe con el Credo: «Creo en Dios, Padre omnipotente, creador del cielo y de la tierra». El don divino de la vida viene a completarse desde el inicio con la vida, pasión, muerte y resurrección de Cristo. En la Eucaristía, «el mundo, que ha salido de las manos de Dios, regresa a Él en gozosa y plena adoración», lo que la convierte en una «fuente de luz y de motivación para nuestras preocupaciones por el ambiente», orientándonos a «ser custodios de todo el creado».
Este nuevo formulario ha sido aprobado por el Sumo Pontífice León XIV, quien ha ordenado su divulgación junto con las lecturas bíblicas adecuadas, redactadas en latín. El Dicasterio para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos lo promulgaron y declararon «texto típico» el pasado 8 de junio, solemnidad de Pentecostés. Se ha anunciado que el propio Papa León XIV utilizará este formulario la próxima semana (9 de julio) en el Borgo Laudato si’, en Castel Gandolfo.








